Los principales grupos chiitas de Irak conformaron ayer una alianza para las elecciones del próximo 30 de enero. Esta unión, liderada por el ayatollah Ali Sistani, abre camino al chiismo para hacerse con el gobierno del país árabe si recupera la soberanía. La Alianza Iraquí Unida dejó afuera a la corriente rebelde que lidera el clérigo Moqtada al-Sadr, el dirigente radical con fuerte aceptación en los sectores empobrecidos, que amenaza con boicotear los comicios. En la siguiente nota, las claves de la mayoría musulmana iraquí.
Etimológicamente, la palabra árabe «chia» implica la idea de grupos de personas que se unen en torno a un líder: por eso se llamó chiitas a los partidarios de Alí («chiat Ali»), el yerno y primo del profeta
En 680 entró en Kerbala el ejército omeya, que aplastó a los rebeldes liderados por
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