12 de mayo 2005 - 00:00

¿Quién cobra menos? Polémica subasta de empleo en Alemania

Berlín - «Hallo. Buscamos a alguien que venga a cuidarnos el jardín: que corte el césped, quite las ramas caídas, pase el rastrillo... El pago inicial por el trabajo es de 4 euros la hora. ¿Quién da menos?»

«GutenTag. Necesito un profesor particular de piano que venga a dar clases tres veces por semana a mi hijo de 12 años. El precio inicial es de 30 euros la hora de clase. ¿Quién da menos?»

Sí, ha leído bien. Pero si aún no se puede creer la existencia de estas ofertas de empleo, siéntese ante la pantalla de la computadora que tenga más cerca y teclee en Internet www.jobdumping.de. Quizá necesite un trabajo, quizá quiera aprovecharse de alguien... ¿Aprovecharse? Para los creadores de esta página Web, que está conmocionando a Alemania, una subasta de trabajo en la Red es lo más sano, práctico y lógico «de este mundo globalizado».

Es más, desde que se puso en marcha www.jobdumping.de (y de esto hace siete meses) unas 1.300 personas han encontrado trabajo en la República Federal, una locomotora parada, en plena crisis económica y con cinco millones de desempleados. Fabian Löw, un estudiante de Economía Social de la Universidad de Münster (oeste de Alemania), tuvo la idea de revolucionar el estancado mercado de trabajo alemán un primaveral día de 2004.

Löw, de 31 años, llamó rápidamente a su íntimo amigo Oliver Heim, estudiante de informática en Berlín y avispado programador.

Oliver le propuso, « vamos a crear una página Web en la que se puje por un puesto de trabajo». La tarea les llevó de abril a octubre y, hoy en día, un millón de personas ha visitado esta página, aplaudida por muchos, pero subestimada por otros.

Las reglas de juego consisten en ofrecer un puesto de trabajo en la Red pagando por adelantado una tarifa de 1,85 euro. Los interesados entrarán, elegirán la opción y pelearán por el empleo hasta el límite que les parezca o hasta que lo consigan como sea.

Aunque, exactamente, no como sea, ya que una de las normas es que el precio mínimo de oferta de trabajo debe ser de 3 euros la hora.

«Sí, ¿y qué?», se irritaba recientemente un representante de la Fundación
Hans Böckler, de la Confederación Alemana de Sindicatos. «En Alemania no hay estipulado un sueldo mínimo, pero los salarios están marcados por convenios sectoriales. Por ejemplo, en el sector hotelero, el mínimo permitido es de 6,93 euros la hora y en cualquier otra forma de trabajo temporal se ha fijado 6,05 euros la hora, ¡pero no 3!»

«Mire, yo estoy muy feliz», se defendía
Monika Saewert, de 52 años y ganadora de un puesto de trabajo en www.jobdum ping.de. «A mí nadie me obligó a hacer nada.Y hoy, gracias a que probé suerte en la página, tengo un empleo en una oficina», contaba con desbocada ilusión.

«Es un comercio de esclavos modernos», arremetía el sindicato
IG Bau. «Todo lo contrario. Es perfecto. Cada uno puede decidir cuándo, dónde y por cuánto quiere trabajar», contestaban al unísono los jóvenes creadores.

Ahora bien, no sólo se puede hacer pública una plaza vacante en el producto Löw&Heim, sino que también uno mismo puede pedir que se lo contrate. Y es que la página, pesadilla de los defensores de los derechos del trabajador, tiene tres pilares básicos: ofertas de trabajo (donde un empresario hace público un empleo y comienza la puja a la baja), ofertas de mano de obra (justo lo contrario a lo anterior, esto es, un desocupado presenta sus cualidades y su precio mínimo, y trabajará para quien lo contrate por más dinero) y ofertas de empleo (que funciona como una agencia de empleo normal).

En total, y en estos mismos instantes, 9.000 personas relacionadas con 1.200 variantes de trabajo se encuentran registradas en www.jobdumping.de.

El producto tuvo tanto éxito que este mismo verano (boreal) sacarán la versión en inglés y en otoño, ¡en español!


Poco acostumbrados a los problemas laborares que hoy les acucian, un millón de alemanes ha visitado ya la página de subasta de empleo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar