2 de agosto 2006 - 00:00

Raúl se apoya en el poder de represión

Raúl Castroes el nuevohombrefuerte deCuba,aunque porahora elrégimeninsiste enhablar deuna cesiónprovisoriadel poder.Para unos esun pragmático;paraotros, quienva a intentarsostener ladictaduraamparado enel aparatorepresivo delEstado.
Raúl Castro es el nuevo hombre fuerte de Cuba, aunque por ahora el régimen insiste en hablar de una cesión provisoria del poder. Para unos es un pragmático; para otros, quien va a intentar sostener la dictadura amparado en el aparato represivo del Estado.
La Habana y Washington (AFP) - Flanqueado por el Partido Comunista y los cuerpos represivos del régimen, Raúl Castro, de 75 años, asumió por primera vez el reto de sustituir provisionalmente en el poder de Cuba a su casi octogenario hermano Fidel, a cuya sombra siempre estuvo.

Prevista desde hace muchos años, el engranaje de la sucesión arrancó con el condicionante de ser «provisional», lo que confiere a sus seguidores una especie de tregua, con esperanza de recuperación de la salud del presidente o de madurar mentalmente un desenlace fatal.

Aun así, este ensayo a telón abierto, con público y crítica en la sala, comenzó en Cuba sin alteraciones, pues todos saben que Raúl Castro, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), goza del apoyo de esa institución y del Ministerio del Interior.

Después de la conmoción que significó para el Ministerio del Interior el caso Ochoa, en 1989, donde altos oficiales y hasta el propio ministro José Abrantes estuvieron implicados, la jefatura de esa institución fue ocupada por mandos de las FAR, incluyendo al nuevo ministro, el general Abelardo Colomé, un hombre cercano a Raúl.

  • Reformismo

  • Aunque el exilio cubano en Miami habla frecuentemente de disidencia en las FAR y de una joven oficialidad partidaria de reformas, dentro de los cuerpos armados cubanos hay una nutrida presencia del PCC y en sus filas se desarrolla un fuerte trabajo político e ideológico.

    Dentro de los 21 miembros del Buró Político, máxima instancia del PCC, cuatro son generales en actividad, un quinto ocupa el Ministerio del Azúcar, sin contar a Fidel y Raúl Castro, comandante en jefe y ministro de las FAR, respectivamente.

    Pero las FAR no sólo significan el control militar. Coroneles y generales designados por Raúl manejan buena parte de la infraestructura turística y de la producción de agroalimentaria, y en su sistema industrial se han ensayado nuevos esquemas productivos para luego extenderlos a todo el país.

  • Pragmático

    A menudo considerado más pragmático, a veces se atribuye a Raúl Castro una voluntad de reforma inspirada en las experiencias china y vietnamita, en las cuales parece muy interesado dado sus frecuentes visitas a Pekín y a Hanoi.

    «Sería interesante ver cómo reacciona Raúl cuando se vea libre de la influencia que ha ejercido su hermano durante casi 50 años. Controla las fuerzas armadas, los servicios de seguridad y una gran parte de la economía», sostiene Brian Latell, ex analista de la CIA.

    El pasado 14 de junio, ante la alta oficialidad, Raúl se encargó de perfilar el modelo sucesorio en Cuba, aclarando que la revolución tiene un sólo comandante en jefe y que su único «digno sucesor» es el PCC.

    Para Frank Mora, experto en asuntos militares cubanos del Colegio Nacional de Guerra en Washington, «el estilo de movilización popular de Fidel enfatiza su autoridad carismática,pero el futuro gobierno no puede hacer lo mismo. De ahí la necesidad de construir e incluso legitimar organizaciones políticas como el partido».

    Sin el carisma ni la capacidad de su hermano Fidel, Raúl ha sido, sin embargo, duro fiscal de corruptos, disidentes y desviados dentro de las filas del PCC, donde goza de respeto y de elementos subjetivos importantes en una foja de dirigente en Cuba; valor personal, decisión e historia de lucha. Con una voz ronca de tono imperativo e imagen de hombre duro que prevaleció por décadas, Raúl Castro asume el poder dos meses después de cumplir 75 años -edad avanzada, que también provoca dudas-, ocasión en que los medios se encargaron de dar una imagen mucho más humanizada del general, que se aproxima a lo que muchos denominan el típico cubano.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar