Los analistas atribuyeron a los rumores sobre una leve ventaja de Kerry en estados clave, como Ohio, Pennsylvania y Florida, ese comportamiento de Wall Street en la jornada electoral.
De cualquier forma, más que un triunfo de Kerry, la posibilidad que desvelaba a los mercados era el de un resultado demasiado estrecho y disputado judicialmente. Tras las elecciones del 7 de noviembre de 2000, y hasta el 13 de diciembre de ese año, las Bolsas cayeron con fuerza, en medio de la batalla legal para decidir el nuevo ocupante de la Casa Blanca.