13 de marzo 2006 - 00:00

Rechazó Irán última posibilidad de arreglo del conflicto nuclear

En medio de su conflicto con Occidente por su programa nuclear, Irán no pierde oportunidad de hacer demostraciones de fuerza. Ayer fue el turno de la presentación de una camada de policías femeninas en Teherán.
En medio de su conflicto con Occidente por su programa nuclear, Irán no pierde oportunidad de hacer demostraciones de fuerza. Ayer fue el turno de la presentación de una camada de policías femeninas en Teherán.
Teherán (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El gobierno iraní advirtió ayer que «no tiene en agenda» negociaciones con Moscú para el desarrollo de planes de enriquecimiento de uranio en territorio ruso, cerrando una de las últimas posibilidades de negociación y de escapar a las sanciones que le puede imponer el Consejo de Seguridad de la ONU.

La nueva vuelta de tuerca fue anunciada por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hamid Reza Asefi, quien dio por tierra con la propuesta del Kremlin de que la República Islámica enriqueciera el uranio en suelo ruso y renunciara a hacerlo dentro de Irán, lo que facilitaría el control internacional y daría garantías de que ese material no se usará con fines bélicos.

• Cambio de situación

«La propuesta rusa ya no está en nuestra agenda. La situación ahora cambió. Tenemos que darnos tiempo para ver qué sucede en los distintos Estados, incluidos los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU», dijo Asefi.

La propuesta de Rusia, que contaba con el respaldo de la comunidad internacional, consistía en crear una empresa conjunta ruso-iraní para enriquecer dentro de Rusia uranio destinado a satisfacer las necesidades de energía de las futuras plantas nucleares de Irán. Esta fórmula incluía la supervisión de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). A cambio, Irán debía retornar al régimen de moratoria sobre todas las actividades de enriquecimiento de uranio, incluidas las investigaciones.

Asefi no dio explicaciones de por qué su país ya no tiene en cuenta la propuesta rusa, pero aparentemente es una reacción al cambio de Moscú en el caso nuclear iraní, operado tras la visita de la semana pasada a Washington del canciller ruso Sergei Lavrov.

Este, que se reunió con el presidente
George W. Bush y la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, dijo al término de sus entrevistas que la postura iraní se tomaría «en línea con la comunidad internacional-», palabras que en Teherán fueron interpretadas como un alineamiento ruso con EE.UU.

«Está fuera de discusión que Irán no renunciará a sus derechos», dijo Asefi en referencia a lo que llamó «su derecho natural e indiscutible de acceder a la energía nuclear para usos pacíficos».

• Inaceptable

En Moscú, el presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, Konstantin Kosachov, declaró que «resulta cada vez más evidente que Teherán nunca examinó la propuesta rusa de crear una planta conjunta como alternativa a su propio programa de enriquecimiento de uranio, sino sólo como un complemento a este último».

El legislador subrayó que esa postura era desde un comienzo inaceptable para Rusia y la comunidad internacional, pero para Irán representaba la oportunidad de crear una ilusión de un proceso negociador y dilatar al máximo el envío de su programa nuclearal Consejo de Seguridad de la ONU.

De todas formas, y para calmar un tanto los ánimos, Asefi descartó que su país vaya a abandonar el Tratado de No Proliferación nuclear (TNP).
Según el funcionario, Irán aguarda el resultado de la próxima reunión del Consejo de Seguridad, que se desarrollará esta semana, para tomar decisiones.

No obstante, el canciller
Manucher Mutaki se mostró más duro al declarar que su país podría «revisar» su pertenencia al TNP si se ve privado de su derecho a la energía nuclear, pero reconoció que eso sólo sería en caso extremo porque prefieren «utilizar los mecanismos existentes» y tener sus derechos «después de más de treinta años de pertenencia al TNP», dijo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar