Familias asisten a las morgues a reconocer los cadáveres.
Bagdad (ANSA) - Los cuerpos acribillados de 51 personas fueron hallados en las últimas 24 horas en Bagdad, lo que elevó a 115 el número de cadáveres encontrados en la capital iraquí en los últimos días, mientras el ministerio del Interior local anunció ayer nuevas medidas de seguridad.
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Las víctimas halladas en la capital iraquí por la policía fueron asesinadas "por distintos motivos", informaron fuentes del ministerio del Interior.
La cifra incluye a 20 cadáveres cuyo hallazgo se informó el jueves.
Otros 64 cuerpos fueron hallados el miércoles en Bagdad, lo que suma 115 cadáveres aparecidos en las calles de la capital en los últimos días, muchos de ellos con signos de tortura.
Se desconoce hasta el momento el móvil de esas matanzas, aunque el portavoz del ejército estadounidense, general William Caldwell, habló el jueves de un "alza de violencia interconfesional" en Bagdad.
Desde la caída del gobierno sunnita de Saddam Hussein y la llegada al poder de los mayoritarios chiítas Irak vive un clima de violencia que se ha recrudecido por ataques sectarios entre sunnitas y chiítas y también por el malestar que genera la permanencia en el país de las tropas de ocupación, lideradas por Estados Unidos.
En tanto, un soldado estadounidense y un marine perdieron la vida ayer en distintos hechos de violencia.
Un soldado estadounidense de la División Multinacional de Bagdad (MNDB) murió la madrugada del viernes al noroeste de la capital iraquí cuando explotó una bomba al paso de su patrulla, anunció ayer el ejército de Estados Unidos.
La misma fuente informó que en las últimas horas un marine del Séptimo regimiento de combate perdió la vida en la provincia de al-Anbar durante "una acción enemiga".
Desde el inicio de la guerra en 2003 las fuerzas internacionales en Irak perdieron alrededor de 3.000 soldados, 2.677 de los cuales son estadounidenses.
Por otra parte, las fuerzas de seguridad iraquíes desbarataron ayer un atentado contra un oleoducto que uno los campos petrolíferos de Kirkuk a la refinería de Biji, informó un oficial de una unidad del ejército iraquí destinada a la protección de ese tipo de instalaciones.
"Hombres armados estaban colocando cargas explosivas a lo largo del oleoducto, en el tramo que costea la ruta, cuando fueron sorprendidos por hombres de nuestra unidad", dijo el capitán Chahwan Farhad Abdallah.
El militar agregó que los hombres, al ser sorprendidos, "dejaron todo en el lugar y alcanzaron a huir, mientras los soldados alejaron los explosivos del oleoducto y luego los desactivaron".
En tanto, la Federación Internacional de Periodistas (IFJ, por su nombre en inglés) condenó ayer, a través de un comunicado, los recientes asesinatos de cronistas en Irak y pidió al gobierno de ese país y a las autoridades de la fuerza de coalición, liderada por Estados Unidos, mayor protección para los trabajadores de los medios en el país.
La nota recuerda que, con el asesinato de cuatro periodistas en el curso de la última semana, ya son 138 los reporteros que perdieron la vida en Irak, la mayoría de ellos iraquíes.
"Los periodistas iraquíes son asesinados con total impunidad simplemente porque hacen su trabajo. Estos ataques destruyen los derechos humanos y la libertad de prensa en el país", concluye.
Tras el hallazgo de 51 cadáveres ayer en Bagadad, el ministerio del Interior iraquí anunció la puesta en marcha de un nuevo operativo de seguridad para atenuar la violencia y restringir el acceso a Bagdad, que incluye el cavado de trincheras y la colocación de alambres de púa en derredor de la ciudad.
El sitio online de la cadena británica BBC, tomando declaraciones de un vocero de esa cartera, informó que las nuevas medidas prevén la clausura de centenares de calles menores que llevan hacia Bagdad.
El portavoz, brigadier Abdul Karim, precisó que la construcción de trincheras y el alambrado de 80 kilómetros que cierran pasos hacia Bagdad harán posible el ingreso a la ciudad "sólo a través de 28 puestos de control".
Karim explicó que cerca de esos pasos se instalarán dispositivos capaces de detectar la presencia de armas y explosivos.
El funcionario dijo que el plan estará en marcha dentro de tres semanas.
La aplicación de la nueva medida en una ciudad por la que a diario transitan casi diez millones de habitantes hace que parezca difícil, a corto plazo, alcanzar la mentada "reconciliación nacional" anunciada por el premier iraquí Nouri al Maliki desde que asumió el gobierno, en mayo pasado.
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