Recrudeció la dictadura en Cuba por temor a revueltas
Los jerarcas del régimen comunista de Cuba son conscientes de estar viviendo la mayor crisis de esa dictadura en sus 47 años. A tal punto que la posibilidad de un estallido popular de descontento o, en un caso más extremo, una rebelión, no escapa ya a sus cálculos. A esto responde el secreto impuesto sobre las causas de la dolencia de Fidel Castro y sobre su verdadero estado de salud, así como el llamativo silencio de su hermano y sucesor provisional, Raúl. Se trata, desde los comienzos de la "revolución", de un vigilante ideológico que se volcó al comunismo antes que su hermano. Aunque no está comprobado, analistas dicen que Raúl Castro podría no gozar del respaldo total en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, resabio de antiguas y sangrientas purgas. Por eso la dictadura activó todos sus mecanismos represivos, poniendo en alerta a los militares, la policía y los omnipresentes Comités de Defensa de la Revolución. Mientras, los únicos datos sobre la salud de Fidel son indirectos e imprecisos. Según dicen, estaría consciente y habría salido de terapia intensiva.
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Raúl Castro
Los militantes del Partido Comunista (PCC) son alertados y las Brigadas de Respuesta Rápida activadas, grupos de civiles partidarios convocados en sus centros laborales, dispuestos a enfrentar cualquier manifestación antigubernamental, tal como ocurre ahora según fuentes diplomáticas.
En las calles de La Habana se notó una disuasiva presencia policial, mientras que vecinos de algunos barrios dijeron haber presenciado detenciones de personas que, consideradas con alto potencial delictivo, son «sacadas de circulación» en situaciones de tensión.
Algunos disidentes, que prefirieron guardar el anonimato, dijeron haber recibido visitas o llamadas telefónicas de advertencia por parte de la Seguridad del Estado, policía política, con un gran control social.
Otro elemento de la red represiva montada por el régimen son los Comités de Defensa de la Revolución, organizaciones barriales que dicen agrupar a más de siete millones de personas y que tienen representantes a nivel de cada cuadra de las ciudades, donde ejercen labores de «vigilancia revolucionaria».
Anoche, el coordinador de los CDR, Juan José Rabilero, instó a los miembros de la organización a intensificar la guardia las 24 horas del día en centros laborales, granjas, cooperativas, vecindarios y Comités de Defensa, según una información divulgada por la emisora local «Radio Reloj».
Rabilero afirmó que «la revolución cubana no detendrá su marcha» e indicó que en todas las provincias de la isla se realizan en estos días actos de reafirmación patriótica, donde los integrantes de los CDR prometen cumplir las tareas que se les asignen y auguró que «estarán en primera línea de combate con Fidel y Raúl».
Al crear los CDR, el 28 de setiembre de 1960, Fidel Castro dejó claro su objetivo: «Que todo el mundo sepa qué es y qué hace el que vive en la cuadra y qué relaciones tuvo con la tiranía, a qué se dedica, con quién se junta, en qué actividades anda». La isla cuenta ahora con más de 133.000 comités y 8,2 millones de afiliados (cerca de 86% de la población mayor de 14 años), según datos de la organización.
A la espera de una aparición pública de Raúl Castro, la isla sigue viviendo al ritmo de Fidel, pendientes de la evolución de la salud del líder, el único que conocen cuatro generaciones de cubanos.
«El hecho de que el jefe de la revolución haya delegado provisionalmente sus funciones en Raúl Castro no sólo está dentro de lo establecido por la Constitución, sino que es un acto de justicia histórica», señaló ayer en su tapa el diario «Granma», órgano oficial del PCC intentando fortalecer al sucesor. «Raúl fue el organizador de las fuerzas armadas y del partido dentro de esos mandos. Desde los primeros años de lucha de la revolución, se ganó el derecho histórico de dar continuidad al proceso, algo natural para el pueblo cubano», agregó.
Poco conocido fuera de los círculos militares, Raúl es visto como un hombre duro, mucho menos carismático que su hermano, a cuya sombra siempre ha actuado, pero pocos se aventuran a hacer pronósticos sobre su jefatura interina.




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