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Mediante ese tratado los dos países sudafricanos y el organismo internacional acordaron que "un principio crucial para todos los regresos es que la vuelta sea voluntaria", manifestó el portavoz de ACNUR, Rod Redmond, durante una conferencia de prensa.
Sudán se compromete además a velar por el retorno seguro y con dignidad de los exiliados y Kenia, que acoge a esos refugiados desde hace catorce años, seguirá salvaguardando los derechos de quienes decidan permanecer en el país.
El convenio se firmó el pasado jueves en Kenia, país donde ya el 9 de enero de 2005 tuvo lugar la rúbrica del acuerdo de paz entre el Gobierno sudanés y el Ejército Popular para la Liberación de Sudán (EPLS).
Redmond explicó que el acuerdo alcanzado es el primero de los siete que ACNUR espera cerrar con los países que circundan Sudán en los próximos meses.
De los cerca de 550.000 refugiados sudaneses de los que se tiene constancia, 204.400 se encuentran en Uganda, 74.000 en Kenia, 73.400 en Etiopía, 69.400 en la República Democrática del Congo (RDC), 36.000 en la República Centroafricana y 30.324 en Egipto.
ACNUR espera que el pacto sirva no sólo para facilitar su vuelta a casa, sino también para que los países donantes incrementen los fondos para financiar los programas de repatriación.
En 2005 esos programas recibieron sólo 42 de los 76 millones de dólares solicitados por la agencia de la ONU, que este año reclama un mínimo de 63 millones de dólares (52,2 millones de euros).
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