Régimen de Gadafi dice que Libia está en peligro de "guerra civil". Ya son 233 los muertos
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Seif el Islam en su mensaje por la televisión estatal (izq.). Las protestas inundaron las calles de Trípoli (der.).
"En lugar de llorar a los 80 muertos de estos últimos días, si el caos llega, lloraremos a centenares de miles de nuestros hermanos y estaremos obligados a huir de nuestro país", aseveró.
"La situación es gravísima, hay un plan para la desestabilización de Libia, que no es Túnez ni Egipto, aquí la situación es diferente, ya que Libia está compuesta de tribus y no de partidos políticos y organizaciones y corremos el riesgo de una guerra civil", añadió.
Seif el Islam advirtió además de que a partir de esa guerra civil "podría haber otra guerra en torno al petróleo, en torno a la distribución de esas riquezas" y los libios corren "el riesgo de volver a la época del hambre".
• 233 muertos
La cifra de fallecidos a consecuencia de la represión de las manifestaciones en Libia en demanda de una reforma democrática ascienden a "al menos 233", según la última cifra facilitada por la organización Human Rights Watch (HRW).
HRW citó fuentes médicas y otras para dar esta cifra, y pidió a la Unión Africana y a los países occidentales y árabes a que urjan al Gobierno de Trípoli a detener la represión.
"Se está produciendo una potencial catástrofe para los derechos humanos en Libia, en un momento en que los manifestantes hacen frente por tercer día a los disparos y a la muerte", dijo Sarah Leah Whitson, directora de HRW para Oriente Medio y el norte de África.
"Libia está intentado imponer un apagón informativo, pero no puede esconder la matanza", declaró Whitson en un comunicado.
Testigos presenciales dijeron a esta organización que al menos 10.000 personas participaron hoy en las manifestaciones en Bengasi tras los funerales en memoria de las 84 personas muertas la víspera.
Los testigos coincidieron en que cuando la marcha llegó a la altura de Katiba El Fadil Bu Omar, un recinto oficial que incluye una de las residencias del líder libio Muamar el Gadafi y que está fuertemente custodiada, oficiales militares con boinas amarillas comenzaron a disparar indiscriminadamente contra la multitud.
HRW exigió a la comunidad internacional que pida públicamente a Trípoli el fin del "uso ilegal de la fuerza contra manifestantes pacíficos" y que anuncie su intención de procesar a aquellas personas responsables de haber violado las leyes internacionales.
También pidió un embargo a las exportaciones de armas y de equipamiento de seguridad a Libia y que se recupere el acceso a internet, suspendido indefinidamente desde el viernes.
HRW denunció por último la detención de Abdelhafiz Ghogha, uno de los abogados más conocidos de Bengasi, que representó a las familias de las víctimas de la represión de la cárcel de Abu Salim en 1996.
La detención es la decimoséptima de activistas, abogados y ex prisioneros políticos desde el inicio de las protestas.
"En 1996, las autoridades libias mataron a 1.200 prisioneros en un día en la cárcel de Abu Salim y todavía no han reconocido haber hecho algo malo aquel día", manifestó Whitson.
"Hoy el Gobierno libio ha demostrado al mundo que todavía está empleando una brutalidad implacable contra su población", agregó.
Amnistía Internacional (AI), por su parte, afirmó hoy que "más de cien personas han muerto" en las protestas ciudadanas en Libia en demanda de una reforma política y advirtió de que podría haber "mercenarios extranjeros" participando en la represión.




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