Letta, que tenía una cara muy seria, no miró nunca a lo ojos de Renzi y la ceremonia terminó de hecho ahí.
A la espera el lunes de un voto de confianza del Parlamento que no genera grandes preocupaciones, el premier Matteo Renzi y su equipo de ministros (en un 50% mujeres) juraron en manos del presidente de la República, Giorgio Napolitano.
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"Debemos ser el gobierno de los "hechos", no podemos equivocarnos", destacó el primer ministro, recordando "las altas expectativas" con la que millones de italianos apremiados por la crisis económica miran al flamante Ejecutivo.
Por esta razón Renzi sabe que no tiene mucho tiempo de su lado y ha decidido alcanzar resultados concretos en los primeros 100 días de gobierno (en campos como el empleo y el fisco), única manera para demostrar que cambiar de Ejecutivo, y de premier, ha valido la pena.
Definido como el "Tony Blair" italiano a raíz de un pragmatismo a menudo considerado demasiado descarado, Renzi apuesta todo a la rapidez de los cambios que quiere impulsar tanto en la economía como en el armado de las instituciones italianas.
El dinámico Renzi -de 39 años, exalcalde de Florencia- llegó a la cima del poder tras desplazar al premier saliente, Enrico Letta, conquistando el apoyo del Partido Democrático (PD, del que es el líder) con una maniobra que algunos analistas consideran una suerte de salto triple mortal.
La gravedad de lo ocurrido días atrás en una reunión de la dirección del PD que abrió camino a Renzi, apartando a Letta, quedó reflejada en un acto en el que el primero asumió formalmente las funciones del segundo.
Letta, que tenía una cara muy seria, no miró nunca a lo ojos de Renzi y la ceremonia terminó de hecho ahí.
Poco antes, el exalcalde había prestado juramento junto a 15 ministros sobre un total de 16 ministros.
El titular de la que es la cartera clave del equipo (Economía), Pier Carlo Padoan, se encontraba en Australia para participar en una reunión cumbre del G20.
Tras el juramento y antes de regresar a su casa de Pontassieve, cerca de Florencia, para el fin de semana, Renzi recibió los llamados de felicitaciones de diferentes premier y presidentes, entre los cuales el norteamericano Barack Obama y el francés Francois Hollande.
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