«Tomó ese medicamento por su cuenta y lo hizo para obtener así un viaje de ida a Moscú», agregó, sin aportar prueba alguna de que el ex dictador, apodado el «Carnicero de los Balcanes» por las matanzas y las operaciones de «limpieza étnica» que ordenó, decidiese ingerir voluntariamente esa sustancia.
Milosevic había pedido en diciembre al TPI su traslado a Moscú para someterse a cuidados médicos, pero le fue denegada la solicitud por considerarse que recibía el tratamiento adecuado en La Haya y existía el riesgo de que no regresase.
Moscú asegura que su embajada en Holanda recibió el sábado, día de su muerte, una carta del ex presidente en la que se quejaba de que el tratamientoadministrado por los médicos del TPI era «nocivo para su salud» y reiteraba su deseo de viajar a Rusia.
Además, el ministro de Relaciones Exteriores ruso,
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