10 de abril 2002 - 00:00

Sacudió a Bogotá una fuerte ola de terror

Bogotá (DPA, AFP, EFE, ANSA) - Tres muertos, igual número de heridos, daños materiales y una enorme tensión cuando faltan seis semanas para las elecciones presidenciales dejó ayer una nueva jornada de ataques terroristas en Bogotá y sus alrededores, atribuida por las autoridades colombianas a la guerrilla de las FARC. Durante el día, la policía reportó también el hallazgo de tres artefactos explosivos, algunos de ellos a menos de 200 metros de la sede presidencial.

Ante la ola terrorista, que se teme se incrementará a medida que avance la campaña electoral, el presidente Andrés Pastrana denunció la «arremetida demencial» de la guerrilla y consideró a los atentados como ataques contra todo el país.

El primer hecho se registró en la población de Sibaté, 30 kilómetros al sur de Bogotá, donde dos policías murieron cuando intentaban desactivar una bomba abandonada dentro de una camioneta a pocos metros de un cuartel policial.

Según el comandante de la policía del central departamento de Cundinamarca, coronel Jairo Salcedo, un frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia que opera en esa zona utilizó como señuelo un cadáver que estaba dentro de la camioneta para atraer a los policías.

Los artificieros, el capitán Germán Ruiz y el agente Juan Díaz murieron cuando intentaban desactivar una carga de superánfor, un explosivo más poderoso que la dinamita, que al parecer estaba debajo del cadáver.

Salcedo confirmó que el hombre utilizado como señuelo era un campesino de la región que este lunes había sido secuestrado por las FARC en una aldea de Sibaté. La camioneta en la que se mimetizó la bomba era de su propiedad.

«Estos terroristas son unos degenerados. Ya han explotado 'burros bomba', 'perros bomba', 'bicicletas bomba' y ahora utilizan un 'cadáver bomba'», dijo el oficial.

Tras la explosión en Sibaté, el habitualmente congestionado centro de Bogotá empezó a vivir momentos dramáticos cuando en cuestión de pocos minutos se oyeron nueve explosiones. Las bombas, todas de bajo poder, causaron
heridas leves a tres personas, entre ellas a una niña de seis años.

Los daños más grandes se registraron al frente de una conocida librería ubicada en la Carrera Séptima, la principal calle del centro de la capital colombiana.

Según fuentes policiales, las explosiones correspondieron al estallido de cinco petardos en diferentes sectores del centro de la ciudad, que hacia el mediodía vivió un caos por la evacuación de un amplio sector y la interrupción del tránsito de vehículos.

En tanto, los Juegos Deportivos Sudamericanos, que debía organizar Bogotá entre el 3 y el 12 de mayo, fueron cancelados por los organizadores a raíz de la violencia que azota al país, informó ayer el alcalde de la capital,
Antanas Mockus.

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