Río de Janeiro - Un exintegrante de la disuelta fuerza de tareas de la operación Lava Jato, el fiscal Orlando Martello, dirigió un correo electrónico a sus colegas en el que, en una suerte de autocrítica, señala que los chats de Telegram, en los que surgían las motivaciones políticas e incorrecciones formales de los procesos, “pudo haber excesos”.
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Esa, dijo, según reveló ayer la prensa brasileña, “era un área libre, un área de descarga en la que expresábamos emoción, indignación, protesta y bromas”, por lo que“pudimos habernos excedido muchas veces”.
La revelación se produce después de que los abogados de Luiz Inácio Lula da Silva lograran una importante victoria en el Supremo Tribunal Federal, que le otorgó el derecho a acceder a los mensajes filtrados del exjuez Sergio Moro y los fiscales de la operación Lava Jato, con los cuales busca anular las condenas en su contra debido a la existencia de lawfare y persecución política.
Uno de los magistrados incluso acusó a Moro de haber actuado en la ilegalidad como una suerte de “Stasi brasileña” al compararla con la policía secreta de la disuelta Alemania oriental.
La sala segunda de la corte suprema, por 4 votos contra 1, rechazó un recurso de la fiscalía y de la defensa de Moro y del exjefe de fiscales de la Lava Jato, Deltan Dallagnol, para retirarle a Lula la copia de los diálogos que fueron captados por un hacker.
En los diálogos, por ejemplo, existen conversaciones para armar causas contra Lula y por ejemplo Moro, siendo juez, orienta ilegalmente a los fiscales a juntar pruebas para poder condenarlo, forzando a los arrepentidos.



