La Paz - Carlos ha dormido varias noches en su taxi frente a una estación de servicio para no perderse la llegada del camión cisterna. Desde que los partidarios de Evo Morales bloquean la ruta entre La Paz y una refinería, las estaciones de servicio están sin combustible y los comercios, desabastecidos.
Se acentúa la escasez de combustible y de alimentos en La Paz
El Gobierno de facto puso en marcha un plan de emergencia para abastecer de carne de pollo a los comercios.
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El panorama se reproduce ante casi todas las estaciones de servicio de La Paz, capital administrativa de Bolivia y centro neurálgico de la crisis política.
La represión de las fuerzas de seguridad a las manifestaciones desatadas tras el golpe de Estado del domingo 10 ha sido especialmente dura cerca de Cochabamba, feudo de Morales, donde nueve campesinos cocaleros fueron asesinados y murieron durante una manifestación, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Para hacerse oír más, algunos establecieron, primeramente, bloqueos de carreteras a lo largo de la ruta que lleva desde La Paz hasta la cercana ciudad de El Alto.
Luego, los bloqueos se trasladaron al ingreso a El Alto, en la autopista que conduce hasta Cochabamba y Santa Cruz, la capital económica de Bolivia. Una ruta vital pues une La Paz con el centro y el este del país, donde se concentra la producción agrícola.
También bloquearon la refinería de Sanketa, cerca de El Alto, que abastece a toda la región de La Paz de gasolina y gas.
El domingo, el coronel Rodolfo Montero, el nuevo jefe de policía boliviano, aseguró a la prensa que el “comandante regional de El Alto ha abierto un diálogo” con los manifestantes. “Necesitamos restablecer el servicio de abastecimiento de hidrocarburos, principalmente para el mercado de La Paz”, dijo a su vez la presidenta de facto Jeanine Áñez.
Mientras, en el mercado Rodríguez, los sectores al aire libre mantienen su oferta de verduras y frutas, pero el sector de carnes da pena. Casi todos los puestos permanecen cerrados desde hace tres días. El Gobierno interino envió 35 toneladas de carne hacia La Paz desde el centro del país para intentar paliar la escasez, y el jefe de gabinete, Jerjes Justiniano, prometió que en los próximos días llegarán 25 toneladas de pollo.




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