Un país emblemático de la Unión Europea dio ayer un categórico rechazo a la Constitución propuesta para el continente. Casi 55% de los franceses votó No en el plebiscito, contrariando la postura del presidente Jacques Chirac y gran parte de la oposición. La pretendida unidad política de Europa de la que hablan sus dirigentes choca nuevamente con las limitaciones que impone la realidad. El rechazo al texto constitucional dificulta la ampliación hacia el Este y posterga el sueño de una política exterior común.
La incertidumbre aparece también en el plano económico. Aunque la exitosa integración comercial europea no está en juego, se estima que la asechanza sobre el euro, que se esbozó en los últimos días, podría profundizarse. En el mercado asiático, la cotización de la moneda europea abrió hoy a la baja, a u$s 1,2510.
Escrutado 94% de los votos, el No reunió 13.556.689 sufragios, en tanto el Sí obtuvo 10.668.979 votos (44,04%), y la abstención alcanzó poco más de 30 por ciento, una cifra considerada baja de acuerdo con la participación electoral en otros países del bloque.
•
Es «una derrota para Francia», sostuvo la ministra de Defensa,