El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El desafío de Sadr se produjo mientras se oían enfrentamientos esporádicos desde el corazón de la ciudad de Nayaf, donde cientos de personas han muerto o resultado heridas en la última semana alrededor de algunos de los lugares más santos del Islam chiíta.
"Sigan luchando incluso aunque me vean prisionero o mártir. Si Dios quiere serán victoriosos", dijo Sadr en un comunicado desde Nayaf, donde se encuentra atrincherado junto a sus combatientes.
En nuevos incidentes violentos en otros puntos del país, al menos seis iraquíes murieron y otros 10 resultaron heridos cuando explotó una bomba en un mercado al norte de Bagdad, dijeron fuentes hospitalarias.
Las fuentes dijeron que la explosión ocurrió en la localidad de Khan Bani Saad, situada a unos 40 kilómetros al norte de la capital iraquí.
En tanto, las tropas británicas, con apoyo aéreo, lanzaron por la noche una ofensiva contra los rebeldes chiítas en Amara, un pueblo del sur de Irak y los milicianos dijeron que al menos 10 de sus hombres habían muerto en los combates.
Los enfrentamientos entre las fuerzas estadounidenses y el Ejército Mehdi de Sadr en Nayaf, que forman parte de un levantamiento chiíta mayor en varias ciudades del centro y el sur del país, son el mayor desafío que ha tenido que afrontar hasta ahora la administración del primer ministro iraquí, Iyad Allawi, que asumió el poder hace seis semanas.
La revuelta chiíta ha causado estragos en las vitales exportaciones de petróleo de Irak y desencadenado un aumento en los precios mundiales.
Las exportaciones de Irak fluían a un nivel reducido el miércoles mientras los ingenieros reparaban un oleoducto saboteado que abastecía las terminales del sur del país, dijeron funcionarios petroleros y un agente de transporte.
Los precios del petróleo subieron el miércoles hasta situarse justo por debajo de los últimos récords.
Dejá tu comentario