27 de octubre 2016 - 20:30

Segundo bombardeo a escuela en Siria terminó con la vida de seis niños

Cientos de personas se reunieron en Gran Bretaña en repudio a los bombardeos en Aleppo que en dos días terminaron con la vida de 28 niños.
Cientos de personas se reunieron en Gran Bretaña en repudio a los bombardeos en Aleppo que en dos días terminaron con la vida de 28 niños.
Seis niños fallecieron este jueves y otros 15 resultaron heridos por la caída de cohetes en un colegio y sus inmediaciones en una zona bajo control del Ejército de la ciudad siria de Alepo, apenas un día después de que otra escuela fuera golpeada también en el norte del país árabe con un saldo de 22 niños y 6 maestros muertos.

Al mismo tiempo que la escalada de violencia contra civiles continuaba en Siria, el mundo cruzaba acusaciones y denuncias sobre la responsabilidad por el ataque contra una escuela ayer en la provincia norteña de Idleb, controlada por grupos insurgentes islamistas.

La ONU exigió hoy una investigación "inmediata e imparcial" del ataque de ayer y el vocero del secretario general, Ban Ki-moon, advirtió que "está indignado" por "estos horribles actos".

"Si estos horribles actos persisten pese a la indignación global es en buena parte porque sus autores, ya sea en los pasillos del poder o en reductos insurgentes, no temen a la Justicia. Hay que demostrarles que se equivocan", alertó ante la prensa el vocero del jefe de la ONU, Stéphane Dujarric, según la agencia de noticias EFE.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una organización pro opositora con sede en Londres y una vasta red de contactos en el terreno, acusó ayer a la aviación rusa de bombardear la escuela en la localidad de Has, en Idleb. Sin embargo, Moscú lo desmintió hoy.

"Es mentira. Rusia no tiene nada que ver con ese horrible ataque. Exigimos que se dedique la máxima atención a esta tragedia y que se abra de inmediato una investigación", aseguró ante la prensa María Zajarova, vocera de la Cancillería rusa.

Estados Unidos, por su parte, hizo odios sordos a la desmentida de Moscú y volvió a acusar al presidente Vladimir Putin y a su aliado incondicional, el gobierno sirio.

"Este es solo el último ejemplo de la atroz conducta o bien del régimen de (Bachar al) Asad o bien del gobierno ruso", sostuvo el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, en su conferencia de prensa diaria.

"No hay justificación posible para bombardear una escuela (...). Es una indicación de que el régimen de Al Asad, apoyado por los rusos, está explorando las profundidades de la conducta más deshonrosa. Una conducta inmoral. Y todo para ganar una guerra civil", agregó Earnest.

El funcionario estadounidense no dijo saber quién lanzó las bombas que destruyeron la escuela de Idleb, si los rusos o el Ejército sirio, pero de todas maneras, aclaró, ambos son responsables.

"E incluso si fue el régimen de (Bashar) Al Asad quien lo lanzó, sólo están en posición de hacer ese tipo de ataques porque les apoya el gobierno ruso, y el fracaso del gobierno ruso a la hora de influir al régimen sirio para que detenga ese tipo de violencia es algo por lo que hemos estado profundamente preocupados", sostuvo Earnest.

Mientras las potencias se cruzaban acusaciones y desmentidas, otra escuela fue atacada hoy en Siria y nuevamente las víctimas fueron niños.

La agencia de noticias estatal SANA informó que seis niños fallecieron y otros 15 resultaron heridos.

Según SANA, tres de los menores fallecieron y otros catorce resultaron heridos por la caída de los cohetes disparados por organizaciones "terroristas" en ese centro educativo, mientras los otros tres chicos murieron en un ataque similar contra su vivienda en el área de Al Assad en el vecino distrito de Al Hamdaniya.

Este sector oeste de la ciudad, bajo control gubernamental, es objeto de permanentes ataques de las milicias rebeldes islamistas que controlan el este de la urbe, varios de ellos apoyados por Estados Unidos.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, por su parte, confirmó la noticia del nuevo ataque a una institución educativa y agregó que se trató de la Escuela Nacional, ubicada en el distrito de Al Shahba, en el oeste de Alepo.

Al mismo tiempo, el Ejército sirio inició hoy una nueva ofensiva contra la estratégica localidad de Surán, en el norte de la provincia central de Hama, donde se enfrenta a varias facciones rebeldes islámicas, según el Observatorio.

Surán es una ciudad del norte de Hama que está situada junto a la ruta que une la capital homónima de esta provincia, bajo el control del gobierno, con la vecina región de Idleb, dominada casi en su totalidad por Fateh Al Sham, la milicia hasta hace poco conocida como Frente Al Nusra y como la rama local de Al Qaeda.

A más de cinco años y medio del inicio de la guerra civil, Siria se ha convertido en el escenario de un complejo conflicto internacional, que incluye a las principales potencias del mundo y que ya dejó más de 300.000 muertos y más de la mitad de la población refugiada o desplazada.

Dejá tu comentario

Te puede interesar