Miles de parisinos se manifestaron ayer contra la extorsión de los sindicatos del transporte,
que con un paro por tiempo indeterminado pretenden frustrar la necesaria reforma
jubilatoria impulsada por el gobierno.
París (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - La huelga por tiempo indeterminado en el sistema de transportes de Francia contra la reforma impulsada por Nicolas Sarkozy entra hoy en su sexto día consecutivo. A este conflicto se sumará mañana el paro total organizado por empleados del sector público, que promete terminar de paralizar a todo el país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El dirigente del sindicato CGT, Didier Le Reste, confirmó la continuidad de la movilización, aunque aseguró que las organizaciones acudirán el miércoles por la tarde a un encuentro con las autoridades de la empresa y un representante del gobierno para intentar superar el conflicto.
Esa reunión está convocada para fijar un calendario y un método de trabajo destinado a acercar posiciones después del rechazo sindical al plan del gobierno de modificar el régimen de jubilaciones de privilegio que implica aumentar los años de aportes. La compañía estatal de ferrocarriles, SNCF, anunció que hoy funcionarán 300 de los casi 700 trenes de alta velocidad, 76 líneas de largo recorrido de 300 y algunos regionales en las horas pico. Por su parte, la dirección de la compañía de transportes de la región parisina previó que el servicio del subterráneo se reducirá a 25% y que el de colectivos urbanos funcionará a 50%.
Durante el fin de semana, el ministro de Trabajo, Xavier Bertrand, mantuvo contactos telefónicos con representantes gremiales con la intención de suavizar su rechazo y preparar el terreno a un eventual acuerdo que, por el momento, no parece cercano. Una hipótesis es que, al menos en los ferrocarriles, los sindicatos mantengan la huelga hasta el miércoles, para llegar a la reunión con sus interlocutores en una posición de fuerza.
Los sindicatos ferroviarios se oponen a los planes de desechar los privilegios de sus pensiones, que permiten a unos 500.000 empleados del sector público jubilarse a los 50 años con la pensión completa tras contribuir durante sólo 37 años y medio, en lugar de los 40 del resto de los trabajadores.
Peligro
Contra el paro se expresó ayer la patronal francesa, MEDEF, que por medio de un comunicado pidió el regreso al trabajo de los transportistas, ya que «las huelgas hacen correr a las empresas un grave peligro. Muchas de ellas ven amenazada su rentabilidad» por la perturbación que les causa el paro.
Asimismo, miles de personas -10.000 según los convocantes y 6.500 según la Policía- marcharon ayer en París para protestar contra la huelga. Convocados a través de Internet y mensajes de texto improvisados, los manifestantes reclamaron el fin del paro y la posibilidad de tener un transporte en pleno funcionamiento.
Las protestas en Francia ya empezaron a generar temor de que puedan afectar la industria. «Ante la ausencia de trenes (de carga), las fábricas, principalmente las químicas y de automóviles, no van a poder trabajar», dijo al periódico «Le Parisien» Guillaume Pepy, ejecutivo de la SNCF.
Los locales y restoranes parisinos ya se han quejado de que la huelga ferroviaria les generó pérdidas, aunque los analistas dicen que el impacto macroeconómico ha sido hasta ahora limitado.
Para acentuar la presión sobre el gobierno, los huelguistas cuentan con unir sus fuerzas a la de los empleados públicos, que mañana llevarán a cabo una jornada de paro en protesta contra el proyecto de supresión de puestos y en favor de un aumento de sueldos.
La convocatoria concierne a los 5,2 millones de empleados públicos y podría causar problemas en los aeropuertos (los controladores aéreos, por ejemplo, son empleados del Estado).
El sindicato CFTC, que representa al personal de La Poste (Correo) y de France Telecom ( telecomunicaciones), dijo que se sumaría a las acciones, al igual que un sindicato de la aerolínea Air France. En ese contexto, un total de 26 universidades permanecía bloqueado en otra protesta estudiantil por el financiamiento de la educación.
Dejá tu comentario