Jerusalén (DPA, ANSA, EFE) - El primer ministro israelí, Ariel Sharon, dio a entender ayer que la operación militar Muralla de Defensa podría extenderse a la Franja de Gaza, en momentos en que su gobierno aseguró que apoyará a la comisión de Naciones Unidas que analizará los sucesos en el campo de refugiados de Jenin, aunque exigió la presencia de militares y expertos en terrorismo en el grupo de los delegados internacionales.
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«No sería correcto revelar dónde y cuándo queremos intervenir o no intervenir, pero no habrá santuarios para los terroristas», afirmó Sharon ante los miembros de las comisiones de Exterior y Defensa del Parlamento, indicaron las fuentes. Sharon reiteró en tres ocasiones que el ejército israelí no intervino hasta ahora en la Franja de Gaza y que los atentados palestinos continúan produciéndose.
Respecto de la operación Muralla de Defensa, el premier subrayó que ésta permitió el arresto de 1.800 palestinos «importantes», cuyos interrogatorios «permitieron evitar atentados terroristas» en territorio israelí.
Por su parte, un portavoz militar israelí informó que la Autoridad Palestina (AP) recurre a financiación obtenida desde el exterior para pagarles a los militantes de Al Fatah. Según la fuente, que pidió el anonimato, uno de los que se benefició con ese tratamiento fue Nasser Awes, líder de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, capturado durante la operación Muralla de Defensa. «En los últimos meses, Awes recibió un sueldo en calidad de capitán de la seguridad general palestina», precisó el portavoz militar. La fuente precisó que los sueldos de los agentes de la seguridad palestina son financiados en su mayoría por la Unión Europea (UE) (10 millones de euros al mes) y por los países árabes (55 millones de dólares al mes, a partir de abril de 2002). El portavoz afirmó, además, que Israel dispone de documentos que demuestran que el líder palestino, Yasser Arafat, aprobó en persona «pagos en beneficio de los terroristas».
Mientras tanto, el gobierno de Sharon anunció en la última jornada que quiere que la comisión de la ONU venga, «porque no tenemos nada que ocultar», subrayó el ministro israelí de Defensa, Benjamin Ben Eliezer. «Todos los hechos están sobre la mesa y se tiene la intención de cooperar», aseguró.
• Composición cuestionada
En la noche del martes, Israel retiró repentinamente su aceptación de la comisión debido a que la composición de la comisión nombrada por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, no cumplía con sus expectativas. El portavoz de la ONU, Fred Eckhard, precisó que «la partida del equipo fue ligeramente retrasada tras la solicitud de consultas presentada por Israel, pero que aún se prevé que ésta parta el sábado hacia Medio Oriente».
Por su parte, el secretario de Estado estadouni-dense, Colin Powell, dijo no tener evidencias de que haya tenido lugar una masacre en Jenin, al tiempo que negó que el gobierno del presidente George W. Bush hubiese cometido «graves errores» en su política hacia Medio Oriente. Según el presidente de la Media Luna Roja palestina, Fathi Arafat, hermano del presidente de la AP, cerca de 100 cadáveres fueron hallados por el momento, en Jenin.
Además, por primera vez desde el inicio de la ofensiva militar israelí, su gobierno permitió que una delegación de la Unión Europea se reuniera en Ramallah con Arafat.
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