Brasilia - Brasil enfrentó ayer una nueva jornada de caos aeroportuario, con atrasos y cancelaciones en cientos de vuelos y con su principal aeropuerto cerrado, una semana después de que un avión se despistara en su pista principal matando a 200 personas. Pasajeros enfurecidos por largas esperas y la falta de información de las aerolíneas sobre el horario de sus servicios llegaron a invadir la pista de un aeropuerto y ocuparon un avión, del que debieron ser desalojados por la policía. Para paliar el caos, la fuerza aérea ofreció sus aviones a las compañías privadas.
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