Naciones Unidas (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - La ONU urgió ayer a los países contribuyentes a las misiones de paz a que tomen una decisión sobre el envío de refuerzos a la Fuerza Interina del organismo en el Líbano ( FINUL) para evitar «otro baño de sangre».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sin embargo, son cada vez más las naciones que desertan de la misión o no cubren las expectativas. Francia, cuya participación es descontada copatrocinado con EE.UU. la resolución que determinó el refuerzo de la FINUL, anunció ayer el envío de 200 militares para robustecer de urgencia la fuerza en el Líbano, cifra que quedó muy lejos de las esperanzas de la ONU. El gobierno del presidente Jacques Chirac desistió de enviar «una mayor cantidad por falta de garantías», de la misma forma que Italia. En Berlín, la canciller alemana Angela Merkel excluyó comprometer el envío de tropas terrestres, de la misma forma que Malasia.
«Tenemos que actuar con urgencia para construir un alto al fuego a partir del actual cese de los enfrentamientos», dijo el vicesecretario general de la ONU, Mark Malloch Brown. «Cada instante que nos demoremos supone un riesgo de que los enfrentamientos puedan resurgir», aseveró.
El vicesecretario general se reunió con representantes de medio centenar de países contribuyentes de tropas para discutir el concepto de la operación en el Líbano y las llamadas «reglas de enfrentamiento», relativas a la capacidad de respuesta.
«Espero que si no es hoy, como máximo en los próximos días puedan dar una respuesta sobre las aportaciones. ¿Con cuántos efectivos pueden contribuir y cuándo?», señaló el vicesecretario general a sus interlocutores.
Malloch Brown hizo hincapié en que el reforzamiento rápido de la FINUL es clave para la «restitución histórica» de la soberanía del gobierno del Líbano en el sur de su país, así como para la retirada paralela de las fuerzas israelíes, que ya iniciaron la evacuación de varios sectores, y la contención de Hizbollah.
En la reciente Resolución 1.701 del Consejo de Seguridad sobre el conflicto en el Líbano se autorizó ampliar los efectivos de la FINUL y mejorar su equipamiento para que pueda asistir al ejército libanés en tareas humanitarias y de prevención para que no se reanuden las hostilidades entre Israel y las milicias de Hizbollah.
Otros puntos del mandato de la FINUL hacen referencia a ayudar al ejército libanés a establecer una zona desmilitarizada, entre el río Litani y la Línea Azul, y a vigilar las fronteras para impedir la entrada de armas al Líbano con destino a la milicia.
«Es un mandato robusto, sí, pero no una fuerza ofensiva», aclaró Malloch Brown, quien agregó que «la clave para resolver el conflicto y otros desafíos que enfrenta la región no es militar, sino política».
Tras anotar que esta reunión es un «paso crucial» para una paz estable y duradera, instó a los países a convertir sus promesas en realidades para poder desplegar un contingente de avanzada de al menos 3.500 soldados en los próximos diez días.
«Debemos convertir las promesas en compromisos firmes y los compromisos en despliegues rápidos en el terreno. Cada día que pasa sin decisión, puede haber una reanudación de los combates», advirtió.
Estos nuevos efectivos se unirían a los 2.000 Cascos Azules con los que ya cuenta la FINUL en el sur del Líbano, a la espera de reclutar hasta 15.000 soldados, como contempla la Resolución 1.701, precisó el alto funcionario.
Dejá tu comentario