Los sirios votaron este domingo una nueva Constitución, en un referéndum boicoteado por la oposición, en momentos en el que el régimen acentuaba su sangrienta represión de las revueltas en numerosas ciudades asediadas causando más de 50 muertos.
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Al menos 57 personas murieron, la mayoría civiles, principalmente en Homs, bastión de la protesta que el régimen trata de doblegar a base de bombardeos, mientras que la Cruz Roja Internacional reanudaba sus negociaciones con la oposición y las autoridades para evacuar a los heridos, incluidos dos periodistas occidentales.
Los colegios de votación para el referéndum sobre una nueva Constitución que permitiría al presidente conservar grandes prerrogativas, aunque suprimiría la preeminencia del Partido Baas en Siria, abrieron el domingo a las 07H00 (05H00 GMT) y los últimos cerraron a las 22H00 (20H00 GMT).
El conteo de votos comenzó inmediatamente en todas las mesas, según los medios oficiales que no precisaron para cuándo se esperan los resultados.
Unos 14 millones de personas fueron convocados a las urnas para pronunciarse sobre el texto que instaura el "pluralismo político" y reemplaza el artículo 8 de la Constitución de 1973, la cual estipula que el partido Baas "es el dirigente del Estado y de la sociedad".
La oposición y los militantes contrarios al régimen, que exigen la salida del presidente Bashar al Asad, llamaron a boicotear el referéndum, calificado de "risible" por Washington.
"Voto porque es la culminación de las reformas del presidente y si esto tiene éxito, tendremos una democracia (...)", afirmó Balsam Kahila, de 32 años, en las urnas instaladas en el ministerio de Finanzas en el que trabaja en Damasco.
"Voto a pesar de las bandas armadas", dijo Kahile, retomando así la versión del régimen que se niega a admitir la importancia de la protesta y habla del "terrorismo" llevado a cabo por "bandas armadas" apoyadas por al exterior.
En la nueva ley fundamental, el presidente mantiene poderes importantes. Escoge al primer ministro, independientemente de la mayoría parlamentaria, y en algunos casos puede rechazar las leyes.
El artículo 88 prevé que el presidente solo puede optar a dos septenios, pero el artículo 155 precisa que estos dispositivos no se aplicarán hasta las próximas presidenciales de 2014, por lo que Asad podría mantenerse en el poder otros 16 años. Hadi Abdalá, militante en Homs, afirmó haberse desplazado por varios barrios tomados en parte por el Ejército Sirio Libre (que agrupa a desertores) y no haber visto "a nadie en las calles y ni un solo centro de voto".
"Esta es la nueva Constitución. El que pide la libertad es bombardeado por los cohetes", lanzan los militantes en Baba Amr en un vídeo colgado en internet mostrando las terribles destrucciones.
En la página Facebook "Syrian Revolution 2011", los militantes denunciaron a "un régimen y a una Constitución sin legitimidad".
Al mismo tiempo que se votaba, los obuses caían sobre el barrio rebelde de Baba Amr y otras zonas de Homs, devastada por más de tres semanas de bombardeos, al día siguiente de una jornada de violencia que dejó cerca de un centenar de muertos, la gran mayoría civiles, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).
"Hay explosiones en todas partes. Los francotiradores disparan a todo lo que se mueve", indicó un militante en Baba Amr, Abu Bakú.
Es en este barrio donde están bloqueados la periodista francesa Edith Bouvier y el fotógrafo británico Paul Conroy, heridos en un bombardeo el miércoles, en el que murieron otros dos periodistas.
La violencia, en la que murieron 14 soldados en enfrentamientos con militares disidentes, sacudió a varias ciudades como Deraa (sur), Deir Ezzor (este), Idleb (noroeste) y Hama (centro).
El domingo, miles de personas se manifestaron en Casablanca para reclamar el fin del régimen de Asad a iniciativa del movimiento radical Al Adl wal Ihsan, y cientos de personas desfilaron también en Madrid.
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