El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, cuestionó la "legitimidad" del presidente sirio, Bashar Al Asad, tras la "masacre de vidas inocentes" en el país. Además, miles de manifestantes volvieron a salir a las calles de varias ciudades tras el rezo musulmán, para pedir reformas democráticas en una nueva jornada de protestas bautizada como el "Viernes de los Clanes".
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"La matanza de vidas inocentes en Siria debería ser un problema y tema de preocupación para todo el mundo", dijo Gates en una conferencia en un centro de análisis en Bruselas. "Pienso que todo el mundo debe plantearse la pregunta de si Asad tiene legitimidad para gobernar a su propio país después de este tipo de matanza", añadió el responsable norteamericano.
Mientras, miles de manifestantes volvieron a salir a las calles de varias ciudades para pedir reformas democráticas. Según varios sitios web de grupos opositores, decenas de miles de manifestantes reclaman la salida de el presidente Asad.
La página we de un sitio opositor señaló que hay un fuerte despliegue tanto del Ejército como de francotiradores en las poblaciones de los alrededores de Damasco. También se registraron disparos en lugares como Idleb (noroeste) Homs, Deraa y Qamishly, según el grupo opositor de Los Comités de Coordinación local.
Los Comités agregaron que se cortó la electricidad, el agua y las comunicaciones en la cuidad de Ariha en la provincia de Idleb, donde tanques y soldados del Ejército irrumpieron.
La organización opositora de la Revolución Siria apuntó que, según las indicaciones que les llegan desde Yisr al Shugur, un número indeterminado de militares de alto rango han desertado por discrepancias con los mandos. Esta sería la razón detrás de la ofensiva que el Ejército sirio ha lanzado contra esta población y los pueblos cercanos.
Desde que estallaron las protestas políticas a mediados de marzo pasado, el régimen de Bashar al Asad ha tratado de aplacarlas sin éxito mediante la fuerza y con la adopción de varias medidas liberalizadoras.
Más de mil manifestantes han muerto como consecuencia de la represión de las protestas, que se han intensificado y extendido por todo el país, y de las que el régimen responsabiliza a grupos armados terroristas y a una conspiración internacional.
• Otro viernes sangriento
Las fuerzas de seguridad siria, apoyada por helicópteros de combate, mataron al menos a 25 civiles entre decenas de miles de manifestantes que salieron a las calles este viernes para protestar contra el régimen en un país cuyo noroeste se hunde en el caos.
A unos tres meses de comenzadas las protestas, el 15 de marzo, y a pesar de las sanciones y las críticas de la comunidad internacional, el régimen de Bashar al Asad parece determinado en acallar derramando sangre las manifestaciones, una actitud calificada como "atroz" por Ankara y "masacre" por Washington.
La represión fue particularmente violenta en la región de Idleb (noroeste) con al menos 10 civiles que murieron cuando las fuerzas de seguridad dispararon en dirección de una gran manifestación en la localidad de Maaret al Numan, cercana a la de Yisr al Shugur, según testigos y activistas.
Un undécimo manifestante murió en un pueblo vecino, precisaron. El padre de uno de los manifestantes muertos, Mohamad al Dgheim de 30 años, afirmó que este último fue "alcanzado en el pecho por un francotirador". Un militante en el lugar afirmó además que helicópteros de combate dispararon contra la multitud.
Otro activista de defensa de los derechos humanos, el jefe del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman, indicó que agentes de seguridad estaban rodeados por manifestantes en Maaret al Numan.
"Las rutas fueron cortadas por la multitud para impedir que se envíen refuerzos militares a los policía rodeados", según él que declaró que helicópteros sobrevolaron la localidad. "Los helicópteros bombardean la ciudad", afirmó otro militante.
La televisión estatal acusó a "grupos terroristas armados contra un cuartel general de las fuerzas de seguridad". Damasco acusa desde el comienzo de las protestas a "bandas armadas" de ser las responsables de los disturbios.
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