Buscaba presentarse como un candidato capaz de "modernizar" la política.
El líder socialista Eduardo Campos, fallecido en un accidente aéreo a los 49 años, aspiraba a convertirse en el principal representante de una "nueva política" en Brasil.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En su campaña hacia las elecciones presidenciales del 5 de octubre, el exgobernador del estado de Pernambuco y exministro de Ciencia y Tecnología buscaba presentarse como un candidato capaz de "modernizar" la política brasileña enfatizando el crecimiento económico sin abandonar las conquistas sociales de los últimos años.
En su campaña presidencial, el político se presentaba como una respuesta a la demanda de cambios profundos de la sociedad -expresada en las multitudinarias protestas callejeras que sacudieron el país en junio de 2013- y como alternativa a la "vieja política" representada por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), en el poder desde 2003.
"Quiero representar su deseo de tener un Brasil mejor. No desistamos de Brasil. Es aquí donde criaremos a nuestros hijos, es aquí donde tenemos que crear una sociedad más justa", afirmó en su última entrevista, difundida la noche del martes por la televisión brasileña.
Nacido el 10 de agosto de 1965 en la capital de Pernambuco, Recife, Campos vivió la política desde su infancia, ya que era nieto del mítico líder socialista Miguel Arraes, fallecido hace precisamente ocho años, el 13 de agosto de 2005.
Desde muy joven, Campos fue elegido por Arraes como una especie de "heredero" político. A los 21 años, participó activamente en la campaña que convirtió a su abuelo en el gobernador de Pernambuco, en 1986.
Cuatro años más tarde ingresó en el PSB y fue elegido diputado estadual. En 1994 fue elegido diputado federal, pero optó por no asumir el mandato y seguir en Pernambuco como secretario de Hacienda de Arraes, quien había conquistado un nuevo mandato de gobernador.
Llegó a la Cámara Baja en 1999 como el candidato a diputado federal más votado en Pernambuco y se acercó a Luiz Inacio Lula da Silva, quien lo nombró ministro de Ciencia y Tecnología después de asumir el gobierno, en 2003.
Dos años más tarde, el político asumió la presidencia del PSB. Bajo su comando, el partido conquistó gran popularidad, reflejada en un buen desempeño en las elecciones de 2006 y 2010.
En 2006, abandonó el gobierno para postularse a gobernador de Pernambuco, cargo para el cual fue reelegido cuatro años más tarde, con un 82 por ciento de los votos válidos.
El creciente protagonismo de Campos impresionó a Lula da Silva. Según fuentes allegadas al ex presidente, Lula planeaba lanzar a Campos como candidato a la Presidencia en 2018, pero el político optó por romper con el gobierno y postularse ya en las urnas de 2014.
Para ello, buscó una alianza con la líder ambientalista Marina Silva, quien obtuvo casi 20 millones de votos en los comicios presidenciales de 2010 y aceptó ingresar en el PSB para disputar las próximas elecciones como candidata a vicepresidente.
El anuncio de la muerte de Campos dejó en shock al mundo político brasileño. Aliados y adversarios coincidieron en calificar su deceso como "una tragedia".
Dejá tu comentario