El nuevo primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, exhortó al ex hombre fuerte del país actualmente en el exilio Thaksin Shinawatra a hacer prevalecer los intereses del reino por encima de todo y a no incitar a la violencia, a 48 horas de una manifestación de la oposición.
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"No tengo problemas con que hable" pero "le exhorto a anteponer la situación del país a la suya" porque "los intereses" primordiales de Tailandia son hoy en día "la paz y la estabilidad", declaró Abhisit en una entrevista.
Los partidarios de Thaksin, apodados los "camisas rojas", tienen previsto concentrarse el domingo en una plaza de Bangkok, en vísperas de una sesión parlamentaria durante la cual Abhisit "espera poder presentar" la política de su gobierno.
"Estoy seguro de que controlaremos la situación de manera que la imagen del país no quede empañada", dijo en momentos en que la policía teme disturbios e incidentes.
Abhisit, de 44 años, jefe del Partido Demócrata, se convirtió en primer ministro el 15 de diciembre después de que la alianza parlamentaria diera un vuelco por la disolución judicial del Partido del Poder del Pueblo (PPP) de los lugartenientes de Thaksin.
La orden de disolución del partido en el poder se produjo cuando los manifestantes, vestidos de amarillo en señal de lealtad al Rey, llevaban más de una semana ocupando los aeropuertos de Bangkok.
El 7 de octubre, el entonces recién elegido primer ministro Somchai Wongsawat, cuñado de Thaksin, pronunció su primer discurso de política general ante los diputados; su intervención generó violentos incidentes alrededor del Parlamento, donde la policía usó gases lacrimógenos contra los manifestantes monárquicos, causando dos muertos y casi 500 heridos.
"Sin duda alguna habrá que ver cuántas personas (entre los partidarios de Thaksin) se manifiestan (a partir del domingo). Se darán instrucciones a la policía y a las fuerzas de seguridad para evitar una repetición (de la violencia) del 7 de octubre", dijo Abhisit.
En cuanto al futuro de Thaksin, que gobernó Tailandia de 2001 a 2006 antes de ser derrocado por el ejército y exiliarse en el extranjero tras ser acusado de abuso de poder y corrupción, Abhisit dijo que no debe esperarse un "trato especial", aunque no excluye un perdón.
También habló de la crisis económica.
El nuevo primer ministro tailandés, que cifró su plan de estímulo económico en 6.200 millones de euros, admitió que la tarea será "más ardua" que durante la crisis financiera asiática de 1997.
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