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El Movimiento de trabajadores rurales Sin Tierra (MST), comenzó a organizar el sábado un campamento en la región de Pontal de Paranapanema, en el interior del estado de San Pablo, donde en el pasado ya hubo violentos choques entre sin tierra y hacendados.
El MST espera reunir al menos 5.000 familias en la región, donde el Estado ya recuperó más de 400.000 hectáreas que habían sido registradas ilegalmente ya desde el siglo XIX.
El líder del MST en la región, José Rainha Junior, pidió que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva mande a la Policía Federal a desarmar a los hacendados que, asegura, están contratando pistoleros para formar "milicias".
"Esos hombres son entrenados y están muy bien armados", dijo Rainha, que se preguntó "qué está esperando el gobierno para actuar".
El líder del MST dijo que, pese a las amenazas, "vamos a organizar a los trabajadores sin tierra de forma pacífica".
Según hacendados de la región, los terratenientes ya están contratando hombres armados con experiencia en conflictos en el campo, que en su mayoría traen sus propias escopetas calibre 12 o reciben fusiles comprados en Paraguay.
"Vivimos una situación desesperada, porque enfrentamos una facción criminal que se disfraza de movimiento social", dijo el presidente de la Unión Democrática Ruralista (UDR), que nuclea a los hacendados, Luiz Antonio Nabhan Garcia.
Nabhan García rechazó que se estén formando milicias.
"Eso de las milicias de hacendados no existe, dijo, pero la verdad es que nadie se va a quedar inerte ante las invasiones de tierras, de eso pueden estar seguros", agregó.
Por su parte, el presidente del Sindicato Nacional de Productores Rurales, Narciso da Rocha Clara, advirtió que si se producen invasiones de haciendas de parte de militantes del MST, habrá violencia.
"Los productores no quieren la confrontación, dijo Rocha, pero ya hay una guerra y la situación puede ser aun más grave", advirtió.
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