"Por favor, necesitamos ayuda", decía un cartel que los tres clérigos sacaron desde el interior del recinto de la basílica, y, según la misma fuente fue entonces cuando los soldados se pusieron en contacto con ellos.
Rafowicz informó a los periodistas, en una barrera de control militar, que dentro de la Basílica hay entre 35 y 40 activistas de organizaciones palestinas islámicas y de Al Fatah, y que ello representa "un gran problema militar" para su país.
Además de ellos, entre los refugiados en la Basílica y la iglesia de Santa Catalina hay entre 200 y 230 palestinos también armados, y 50 adolescentes, entre estos dos niños de diez años, afirmó.
"No podemos aceptarlo, son terroristas", contestó el portavoz al ser consultado sobre por qué el ejército no levanta el cerco al santuario cristiano.
El gobierno israelí exige la rendición de los palestinos armados para identificarlos y procesar a los "terroristas buscados", quienes podrán escoger por ser juzgados en Israel o por el destierro, pero la Autoridad Nacional Palestina (ANP) rechaza ambas alternativas.
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