El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero quienquiera que sea el vencedor de las primarias será según todos los pronósticos derrotado el 28 de enero frente al Likud. El Partido Laborista atraviesa una crisis de identidad desde el fracaso estrepitoso que obtuvo en febrero de 2001 Ehud Barak, su ex dirigente, frente a Ariel Sharon, el líder de la derecha.
Según una encuesta publicada el viernes, el gran partido de la derecha nacionalista duplicará el número de sus diputados en la próxima Knesset (parlamento) y obtendrá 34 ó 35 escaños mientras que el Partido Laborista conseguiría unos 19, lo que de confirmarse constituiría el peor resultado de su historia (en comparación con los 25 actuales).
Los aproximadamente 300.000 miembros del Likud también designarán a su jefe en las primarias del próximo 28 de noviembre. Deberán elegir entre el primer ministro saliente Ariel Sharon y el actual jefe de la diplomacia Benjamin Netanyahu, ex jefe del gobierno (1996-1999).
Los últimos sondeos otorgan una ligera ventaja a Sharon, que obtuvo el lunes el respaldo del nuevo ministro de Defensa Shaoul Mofaz. Mientras los laboristas depositaban su papeleta en las urnas la Intifada siguió cobrándose vidas en los territorios palestinos.
Dejá tu comentario