29 de enero 2020 - 00:00

Trump anunció un plan de paz a medida de Israel y recogió el rechazo palestino

El texto, presentado por el presidente de EE.UU. junto al primer ministro establece un canje de territorios desfavorable para la parte árabe y un túnel entre Gaza y Cisjordania.

Complicidad. Donald Trump y Benjamín Netanyahu no ahorraron gestos amistosos ayer, durante la presentación del plan de paz para Medio Oriente en Washington.

Complicidad. Donald Trump y Benjamín Netanyahu no ahorraron gestos amistosos ayer, durante la presentación del plan de paz para Medio Oriente en Washington.

Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló ayer su plan de paz para Medio Oriente que, basado en una solución de “dos Estados”, otorga a Israel amplias concesiones territoriales en detrimento de las aspiraciones palestinas.

“Mi visión presenta una solución realista de dos Estados”, dijo Trump, dando garantías sin precedente a su “amigo”, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, quien calificó el día de “histórico”.

Optimista, el estadounidense estimó que su iniciativa, detallada en 80 páginas, permitiría dar “un gran paso hacia la paz”.

Las declaraciones de Trump dan a entender que su plan dará un marco legal a una situación de hecho: Israel pasaría a controlar de manera soberana el 20% de Cisjordania -incluido el Valle del Jordán-, a la vez que perdería el control sobre una pequeña zona del desierto del Néguev, cercana a la frontera con Gaza y Egipto.

Según el acuerdo provisional de Oslo II de septiembre de 1995 entre la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) e Israel, Cisjordania quedó dividida en tres zonas: A, bajo control civil y de seguridad palestino; B, bajo control de seguridad civil palestino e israelí; y C, bajo control civil y de seguridad israelí. Según interpretó el diario israelí The Jerusalem Post, Palestina tendría soberanía en las zonas A, B y la mitad de las C definidas en los acuerdos de paz de Oslo de 1993, aunque Israel se quedaría con el control de todas las fronteras.

“Este mapa duplicará el territorio de los palestinos, con una capital en Jerusalén Este, donde Estados Unidos abrirá orgullosamente una embajada”, expresó el magnate republicano. “Ningún israelí ni palestino tendrá que abandonar su hogar”, prometió.

Pero tanto la Autoridad Palestina (AP), que controla Cisjordania, como el movimiento islamista Hamás, que gobierna Gaza, lo rechazaron de inmediato.

El presidente de la AP, Mahmud Abás, señaló no bien se dio a conocer el plan que “ningún palestino puede aceptar un Estado palestino sin Jerusalén”.

El plan estadounidense “no pasará”, añadió en Ramala al término de una reunión de las todas facciones, entre ellas los islamistas de Hamás.

Por otra parte, Trump señaló que el futuro Estado palestino solo vería la luz bajo varias “condiciones”, incluido “un claro rechazo al terrorismo”. Además. dicho estado será desmilitarizado.

Asimismo, publicó un mapa que muestra cómo un túnel conectará la Franja de Gaza con Cisjordania, lo que busca dar alguna forma de continuidad territorial a ese Estado.

Jerusalén, en tanto, seguirá siendo “la capital indivisible de Israel”, aseguró Trump, aunque también propuso crear una capital del Estado palestino en Jerusalén Este.

Los palestinos quieren hacer de Jerusalén Este, zona ocupada desde 1967 por Israel y luego anexada, la capital de su futuro Estado.

Netanyahu, por su parte, enfatizó que el plan de la Casa Blanca le daría a Israel soberanía sobre el Valle del Jordán, una gran área estratégica de la Cisjordania ocupada. Asimismo, Netanyahu indicó que los refugiados palestinos no tendrán derecho a regresar a sus antiguos hogares en el actual territorio de Israel, en tanto se dijo dispuesto a acordar con los palestinos “un camino hacia un futuro Estado”, aunque puso como condición que reconozcan el carácter judío de Israel.

Trump enfatizó su convicción de que los palestinos se merecen “una vida mejor”, pero les advirtió que esta “oportunidad histórica” quizás sea “la última”, para obtener un Estado independiente.

“Le expliqué (a Abás) que el territorio asignado para su nuevo Estado permanecerá abierto y sin desarrollar (con colonias israelíes) por un período de cuatro años”, dijo.

“Los palestinos están en la pobreza y la violencia, explotados por aquellos que buscan usarlos como peones para promover el terrorismo y el extremismo. Se merecen una vida mucho mejor”, añadió.

Trump le confió hace tres años a su yerno y asesor Jared Kushner, un hombre si experiencia política ni diplomática, la tarea de elaborar una solución al conflicto entre israelíes y palestinos. Su objetivo era tener éxito donde todos sus predecesores fallaron.

“Todas las administraciones anteriores, desde el presidente Lyndon Johnson, lo han intentado y fracasado”, dijo. “En el pasado, incluso los planes mejor intencionados eran ligeros en los detalles”, aseveró. Sin embargo, dadas las reacciones, no parece que él pueda lograr un resultado mejor con su proyecto.

Trump enfrenta un juicio político en el Senado y Netanyahu lucha contra un creciente escándalo de corrupción.

Poco más de un mes antes de nuevas elecciones en Israel que se anticipan reñidas, Trump también recibió el lunes al principal rival de Netanyahu, Benny Gantz. Pero fue con “Bibi” que Trump eligió aparecer frente a las cámaras.

“Señor presidente, su acuerdo del siglo es la oportunidad del siglo”, dijo desde la Casa Blanca.

Saeb Erekat, secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), dijo el domingo que la AP se reservaba el derecho de retirarse de los acuerdos de Oslo.

El proyecto estadounidense también fue rechazado por Hamás, el movimiento islamista que controla la Franja de Gaza, un enclave palestino de dos millones de habitantes separados geográficamente de Cisjordania, donde la autoridad de Abás es limitada.

El plan estadounidense “no se aprobará” e incluso podría llevar a los palestinos a una “nueva etapa” de su lucha, advirtió Ismail Haniyeh, líder del movimiento islamista Hamás.

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