22 de febrero 2014 - 23:25

Ucrania: presidente dejó Kiev y ahora los opositores controlan la capital

Opositores festejan en Kiev mientras Yanukóvich se recluyó en el este del país.
Opositores festejan en Kiev mientras Yanukóvich se recluyó en el este del país.
El Parlamento de Ucrania votó el sábado a favor de destituir al presidente del país, Viktor Yanukovich, quien abandonó su oficina en Kiev ante una oleada de manifestaciones y denunció lo que describió como un golpe de Estado.

El Parlamento decretó también la liberación de su enemiga, la exprimera ministra Yulia Tymoshenko, que salió del hospital donde ha permanecido detenida, completando una transformación radical de esta ex república soviética de 46 millones de habitantes.

El aparente derrocamiento del líder afín a Rusia tras violentas protestas en las que murieron 82 personas en el centro de la capital, convertida en un infierno, parece que alterará el futuro del país, acercándolo a Europa y alejándolo de la órbita de Moscú.

También supone un duro revés para el sueño del presidente ruso, Vladimir Putin, de recrear en lo posible la Unión Soviética en una nueva Unión Euroasiática, en la que Moscú contaba con Yanukovich para que Ucrania tuviera un papel clave.

Los miembros del Parlamento ucraniano, que abandonaron a Yanukovich después de la matanza de esta semana, aplaudieron de pie y cantaron el himno del país después de que declararon al presidente incapaz de cumplir con sus obligaciones y fijar elecciones anticipadas para el 25 de mayo.

"Este es un nocaut político", dijo el líder opositor y excampeón mundial de boxeo Vitaly Klitschko a periodistas.

Momentos después, la líder opositora Tymoshenko saludaba a sus partidarios desde un vehículo mientras salía de un hospital en la ciudad de Járkiv, donde recibía tratamiento a sus problemas a la espalda mientras cumplía una condena de siete años de prisión desde el 2011.

En una entrevista televisada, que la cadena dijo que también fue realizada en la localidad de Járkiv, en el este del país, Yanukovich dijo que no dimitiría ni dejaría el país, y calificó todas las decisiones del Parlamento de "ilegales".

"Los acontecimientos presenciados por nuestro país y el mundo entero son un ejemplo de un golpe de Estado", dijo, comparándolos con la llegada al poder de los nazis en Alemania en la década de 1930.

Añadió que había sido atacado: "Dispararon contra mi coche. No tengo miedo. Me da pena mi país", dijo a la cadena de televisión UBR.

La agencia de noticias Interfax dijo que Yanukovich intentó salir del país desde el aeropuerto de la ciudad de Donetsk, pero que guardias fronterizos se lo impidieron.

En la abandonada residencia secreta de Yanukovich cerca de Kiev, la gente tomaba fotografías de su zoológico privado con avestruces y venados, réplicas de antiguas ruinas griegas y lujosos canales.

Pese a sus declaraciones de Yanukovich, el desmantelamiento de su autoridad parecía claro, después de que su gabinete prometiera una transición a un nuevo gobierno, la policía se declarara al lado de los manifestantes y se liberara a su eterna enemiga Tymoshenko.

La exprimera ministra asumió de inmediato un curso de choque con Moscú, al decir que estaba segura de que su país se sumaría a la Unión Europea en el futuro cercano. Su liberación fue bienvenida por Washington.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, dijo que "grupos extremistas ilegales se rehúsan a renunciar a las armas y de hecho están tomando a Kiev bajo su control con la complicidad de los líderes de la oposición".

Al caer la noche, 30.000 partidarios de la oposición se mantenían alegres en la Plaza Independencia de Kiev, escenario de casi tres meses de protestas. "La gente puede saborear la libertad y sacarse sus chalecos antibalas", dijo Vasily, un constructor de 40 años.

También había tristeza, ya que sacerdotes realizaban oraciones frente a los ataúdes de algunas de las víctimas expuestos frente a la multitud. La gente se persignaba frente a los improvisados sepulcros con velas y fotografías de los muertos.

Dos cañones lanza agua capturados estaban estacionados en la plaza como trofeos de guerra.

En un emotivo discurso después de que fue llevada a un escenario en una silla de ruedas, Tymoshenko dijo a los manifestantes en la plaza, conocida como Maidan: "Ustedes no tienen derecho a abandonar la Maidan (...) No se detengan aún".

El gabinete ucraniano dijo que está comprometido con una transferencia responsable del poder.

Oficiales militares y policiales dijeron que no participarían en ningún conflicto interno.

El Ministerio del Interior, responsable de la policía, dijo que servía "exclusivamente al pueblo ucraniano, compartiendo plenamente su deseo de un cambio rápido".

Yanukovich, que indignó a la población al alejarse de la Unión Europea para estrechar lazos con Rusia hace tres meses, hizo amplias concesiones en un acuerdo mediado por diplomáticos europeos el viernes, después de unos días de violentos enfrentamientos durante los cuales francotiradores de la policía dispararon contra los manifestantes desde los tejados.

Pero el pacto, que recogía elecciones adelantadas para final de año, no fue suficiente para satisfacer a los manifestantes, que querían que Yanukovich se fuera de inmediato.

El sábado, el presidente del Parlamento, leal a Yanukovich, dimitió y la cámara eligió a Oleksander Turchynov, aliado de Tymoshenko, como sustituto.

"Hoy (Yanukovich) ha dejado la capital", dijo Klitschko en una sesión de urgencia del Parlamento. "Millones de ucranianos sólo ven una opción: elecciones presidenciales y parlamentarias", añadió.

Dejá tu comentario

Te puede interesar