Venezula en veda electoral augarda los comicios del domingo.
Caracas (Télam/SNI).- El comienzo de la veda política puso ayer bajo sordina la enorme expectativa que existe no sólo en Venezuela por la fundamental elección presidencial del domingo, en la que el mandatario Hugo Chávez buscará su reelección, considerada en general como muy probable, pero para la que su principal adversario, Manuel Rosales, prometió "una avalancha electoral".
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Como estaba previsto, la veda comenzó a las 6 de ayer, pero con el dato novedoso de que a esa hora resonó en varios puntos del país una copiosa salva de fuegos artificiales, en un bis del "cohetazo" que los partidarios de Rosales realizaron a las 22 de anoche.
No obstante, la veda no impidió que el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) continuara emitiendo ayer avisos con grabaciones en las que Chávez anuncia futuras obras, que Rosales mantuviera contactos con periodistas del exterior y, fundamentalmente, que casi todos los ciudadanos, en oficinas y comercios, hablen del tema que por estas horas es excluyente para todos los venezolanos.
Lo que sí impidió la restricción preelectoral fue la difusión de los resultados de la última encuesta realizada por la firma privada Hinterlaces -a la que asesora el estadounidense Dick Morris, uno de los principales consultores políticos del mundo, que a fines de los 90 colaboró con el entonces presidente argentino Fernando de la Rúa-, que terminó de procesar los datos esta mañana, aunque se pudo saber extraoficialmente que mostraron dos datos singulares.
Uno de ellos es que la intención de voto por Rosales se ubicó apenas siete puntos porcentuales por debajo de la de Chávez, y el otro es que 82 por ciento de los entrevistados aseguró que está dispuesto a concurrir a votar, lo que supone una proporción muy superior a la media de los últimos comicios -de alrededor de 70 por ciento- en un país donde el voto no es obligatorio.
El primer aspecto ratifica por un lado la probabilidad ya señalada por todas las encuestas del triunfo -aquí no hay segunda vuelta, por lo que el que reúne más votos se consagra automáticamente, cualquiera sea el porcentaje que obtenga- de Chávez, quien ayer anunció que si gana, inmediatamente impulsará una reforma constitucional que habilite la reelección por tiempo indefinido.
Pero, por otro lado, la posibilidad de que Rosales, aún cuando no se imponga, logre una sustantiva cantidad de votos, podría erigirlo como líder de una oposición hasta ahora tan fragmentada que, fuera de las persistentes críticas manifestadas en unos cuantos medios de comunicación con clara posición antichavista, no había sido capaz de articular una alternativa realmente competitiva.
De esa fragmentación dan cuenta tres hechos: que además de Chávez y Rosales habrá el domingo otros 13 candidatos a la presidencia, aunque ninguno de ellos tenga chances reales, según todas las encuestas; que se hayan retirado de la contienda otros ocho candidatos originalmente inscriptos, lo que habría elevado la nómina de postulantes a 23, y que se presenten no obstante 80 listas, de las cuales 24 apoyan a Chávez y 42 a Rosales.
El segundo dato de la encuesta de Hinterlaces refleja el interés que la elección despertó en la mayoría de los venezolanos, aspecto que representa el único punto de coincidencia real entre los dos sectores en pugna, que con idéntica firmeza alentaron en sus campañas a los ciudadanos para que concurran a emitir el sufragio.
Hay otras coincidencias, pero con los contenidos en dirección opuesta, y se relacionan con las sospechas recíprocas sobre posibles infracciones a las normas electorales -especialmente con respecto a la difusión de encuestas de boca de urna antes de que terminen los comicios- y sobre presuntas maniobras para no reconocer el resultado de las elecciones, incluso con actos desestabilizadores.
Esas sospechas, que desde hace semanas circulan en forma de rumores por toda Venezuela, impulsaron en los últimos días la avidez de los consumidores que literalmente vaciaron las góndolas que los supermercados asignan a los alimentos no perecederos, tal como lo reflejaron los periódicos locales durante toda esta semana.
Los recelos recayeron también sobre los medios de comunicación, lo que llevó ayer a Chávez a advertir que si algún canal de televisión transgrediera las normas electorales, será clausurado.
En respuesta a ello, este mediodía altos directivos de la Cámara de Radiodifusión y de los canales privados Venevisión, Televén y Globovisión ofrecieron una conferencia de prensa en la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE) para garantizar que el domingo todo transcurrirá como corresponde.
De paso, elogiaron el trabajo del CNE -cuerpo colegiado con una presidenta, una vicepresidenta y tres rectores principales (directores)-, que dispuso adelantar la instalación de las mesas de votación y que este mediodía ya había completado el trabajo en más de 65 por ciento de ellas.
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