Vice cubano asegura que Castro "se recupera y reasumirá en semanas"
-
Trump advierte que quedan "48 horas" para llegar a un acuerdo mientras Irán intensifica los ataques
-
El secretario de la OTAN se reunirá con Trump en medio de la tensión por la guerra en Medio Oriente
Las especulaciones de que Castro sufriría un cáncer fueron levantadas por un artículo del diario Folha de Sao Paulo, que aseguró que el gobierno brasileño habría recibido información de Cuba respecto a que Castro tenía un tumor estomacal maligno que no le permitiría volver a gobernar por completo.
Pero en Brasilia, funcionarios oficiales negaron el informe del periódico.
Lage descartó las especulaciones: "Hay mucha gente que vive de eso, de especular y de mentir".
Cinco días después de que Fidel anunciara que cedía el poder temporalmente a su hermano, Raúl Castro, éste aún no se muestra en público y la única referencia a su persona han sido exaltaciones de la prensa oficialista cubana a su figura como el lugarteniente histórico de Fidel.
Fuentes del gobierno cubano confirmaron las informaciones oficiales sobre que la condición de Castro mejoró desde que fue operado y que, aunque no está restablecido por completo, su estado es bastante bueno para un hombre de 79 años.
Las fuentes dijeron que el líder cubano ingirió alimentos, recuperó algo de sus fuerzas y hasta se sentó en la cama.
A la vez, dirigentes de rango medio del Partido Comunista fueron informados sobre que Castro salió de terapia intensiva y comenzó su recuperación, explicó una fuente del Partido en Santiago, la segunda mayor ciudad de la isla.
En Bolivia, el presidente del país altiplánico, Evo Morales, acompañado por el vicepresidente cubano Lage, también envió sus saludos a Castro y sus deseos de una pronta vuelta.
"Esperamos lo más antes posible que el presidente se reincorpore. Ya se ha recuperado, lo que falta es que se incorpore a la conducción del país el compañero Fidel Castro", expresó.
Mientras tanto, grupos de vecinos fueron puestos en alerta en La Habana y jóvenes sin armas en uniforme de campaña patrullan desde el viernes las calles empedradas del centro histórico, según testigos.
Aunque se preguntan sobre cuándo podrán ver en público a Raúl o conocer más detalles del estado de Fidel, quien calificó de secreto de Estado a su salud, los cubanos en La Habana siguen con sus rutinas diarias y los hoteles están atestados de turistas extranjeros.
Jorge García, un empleado de un restaurante de 44 años, dijo que "la calma es relativa, la gente está tensa y se pregunta qué va a pasar".
El líder nicaragüense Daniel Ortega se convirtió en el primer funcionario extranjero en interesarse en persona por el estado de Fidel, al realizar ayer un sorpresivo viaje a Cuba según fuentes en Managua.
En uno de los dos comunicados que emitió esta semana luego de que cediera el poder, Fidel Castro alertó a la población sobre una posible agresión armada de Estados Unidos, desde donde exiliados cubanos llamaron a los habitantes de la isla a tomar el poder.
"El momento es delicado y hay que prepararse, porque el enemigo puede hacerse ilusiones. Confío en nuestras fuerzas armadas y en nuestro pueblo", dijo Juan Formell, líder del conjunto de salsa más popular de Cuba, Los Van Van, en una carta publicada en la portada
de Granma, el diario del gobernante Partido Comunista.
Washington calificó de "absurdo" el temor a una intervención armada, mientras que prometió ayudar a los cubanos si se inicia un proceso de transición hacia una "democracia".
Raúl Castro, que con 75 años hace 47 que es ministro de Defensa, es el número uno en la línea de sucesión presidencial, y la delegación del poder que le hizo su hermano implica que ahora tiene el control del Consejo de Estado, las Fuerzas Armadas y el Partido.
Sin embargo, en un discurso en junio, el hermano de Castro aseguró que el único heredero
de Fidel era el Partido Comunista, dando una señal sobre que el futuro liderazgo de la isla podría ser colectivo y no unipersonal.
Observadores consideran a Raúl Castro como un líder menos ortodoxo que Fidel y lo describen como más proclive a preferir recetas económicas similares a las de China, donde un proceso de apertura controlado por el Partido Comunista convirtió al país en una potencia comercial.
"Como sea, donde sea y para lo que sea, Comandante en Jefe ¡Ordene!", gritaron en un comunicado publicado en las páginas interiores de Granma los estudiantes y profesores de la Universidad de La Habana.




Dejá tu comentario