19 de abril 2005 - 00:00

Victoria pírrica del presidente de Ecuador

Lucio Gutiérrez
Lucio Gutiérrez
Quito (Reuters, AFP, ANSA, EFE) - El Congreso de Ecuador ratificó el domingo a última hora la decisión presidencial de remover a los miembros de la Corte Suprema de Justicia, que funcionaba desde diciembre pasado bajo sospechas de ilegalidad, pero no logró acabar con las protestas populares que piden el cese de todos los políticos. Mientras, la oposición pondrá en marcha el juicio político del presidente Lucio Gutiérrez.

Además, la Cámara decidió impedir que los jueces que fueron nombrados después del 8 de diciembre, así como los que ejercían antes de esa fecha, puedan recuperar sus cargos, con lo que el alto tribunal quedó vacante.

Para reconstituir la Corte Suprema, el Parlamento se comprometió a buscar instrumentos y mecanismos para que sea transparente y limpia la elección de los futuros magistrados.

• Desautorización

La decisión parlamentaria desautorizó un acuerdo sellado el sábado entre el presidente del Parlamento, Omar Quintana, y el presidente de la República, Lucio Gutiérrez, quien pretendía que la Cámara cesase a la Corte Suprema y aprobara unas reformas legales que permitirían reorganizarla; esto último no ocurrió.

Gutiérrez disolvió la Corte Suprema la noche del viernes, cuando también declaró el estado de excepción en Quito, pero veinte horas más tarde revocó su decreto a pedido de Quintana y explicó que usó ese recurso para poder cesar al alto tribunal.

Además, dijo que el presidente del Parlamento se había comprometido a tramitar en el Legislativo su decisión de cesar a la Corte Suprema y de reformar la Ley Orgánica de la Función Judicial, con el ánimo e buscar la despolitización de ese poder del Estado.

Finalmente, el acuerdo no fue cumplido por Quintana, que
tuvo que votar por la propuesta de la oposición para solucionar la crisis de la Justicia, lo que ha dejado a Gutiérrez en una situación política aún más precaria. Envalentonada la oposición buscará ahora el juicio político del mandatario.

• Consenso

El compromiso se logró tras un inusual consenso de oficialistas y opositores, que estaban presionados por los miles de manifestantes que se apostaron cerca de la sede del Congreso para vigilar la conducta de los legisladores, mientras exigían la renuncia de Gutiérrez y también de los diputados.

Pese a que la Cámara logró unirse no consiguió calmar el disgusto de los manifestantes, que consideran que los diputadosno han obrado en beneficiodel país, sino para protegersus cargos amenazados por las protestas ciudadanas que han ido creciendo en intensidad y convocatoria.

Las protestas que reclaman la renuncia del presidente Gutiérrez, que hasta el domingo se habían limitado a Quito, se extendieron ayer a otras regiones de Ecuador.

Tras cinco días de fuertes protestas en la capital -habitada por unos 2 millones de personas-, incluyendo cacerolazos, las provincias costeras, con Guayaquil en cabeza, se suman al descontento popular contra el presidente.

Las marchas, que fueron pacíficas, ocurrieron también en otras ciudades del litoral pacífico como Machala, Portoviejo y Babahoyo y la andina Cuenca.

El presidente minimizó las protestas de Quito y afirmó que los participantes en las marchas no han sido más de 20.000, por lo que dijo que apenas 1% de los dos millones de habitantes de la capital se han manifestado de forma activa. Asimismo aseguró que no renunciará, y exhortó a la oposición a dialogar y a
«no seguir generando más caos» en el país.

Dejá tu comentario

Te puede interesar