La mayoría de los londinenses se sobrepuso ayer al miedo y retomó sus actividades cotidianas, usando inclusive la red de transporte público, atacada salvajemente el jueves por el terrorismo. El propio alcalde de la capital británica, el popular Ken Livingstone, impulsó a sus conciudadanos a usar el subterráneo y él mismo se hizo ver dando el ejemplo (foto). Pero, en medio de nuevas falsas alarmas, no todos se animaron, por lo que la bicicleta -cuyas ventas se dispararon en los últimos días-se transformó en otro de los medios de transporte privilegiados.
Miles de personas volvieron a sus trabajos utilizando distintos medios de transporte, la mayoría de ellos en sus propios vehículos o la red de colectivos, que ayer funcionó con total normalidad.
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