El saldo del trágico sismo en el sudeste de Asia se agigantó ayer hora a hora. El balance parcial de los gobiernos de los siete países afectados consignaba más de 24.000 muertos, 30.000 desaparecidos y un millón de desplazados. De acuerdo con UNICEF, un tercio de las víctimas fatales estaba compuesto por niños. A medida que pasa el tiempo, la acumulación de cadáveres hace temer el surgimiento de epidemias. Entre los muertos hay estadounidenses, europeos, chilenos y brasileños. En Tailandia, por ejemplo, se calcula que un tercio de las víctimas corresponde a turistas extranjeros, un dato que incrementó la preocupación y la angustia en varios países del mundo. Mientras, la Cancillería argentina señaló que se busca a 20 compatriotas que se encontraban en la zona afectada. Lo último que se sabe sobre dos de ellos -un hombre de 34 años y su hijo de un año- es que fueron alcanzados por el maremoto en Tailandia y que habrían sido socorridos. Los expertos temen ahora réplicas muy violentas del sismo del domingo, que alcanzó una intensidad de 9 grados en la escala de Richter, -sin precedentes desde 1964. Además se lamentaron por la falta de sistemas de alerta sobre maremotos en los países asiáticos, lo que impidió -dijeron- que se salvaran miles de vidas.
Para enfrentar el peligro de epidemias, los países afectados por el sismo del domingo apuran la producción de ataúdes y el entierro de las víctimas (izquierda). Los turistas occidentales buscaban ayer abandonar la zona, que sufrió una devastación total (derecha).
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El desastre no respetó a nadie: turistas occidentales murieron mientras tomaban sol en las playas, aldeanos pobres se ahogaron cuando sus hogares quedaronbajo las turbulentas aguas del mar, y pescadoresperdieron la vida en sus frágiles botes.
«Tenemos mucho trabajo por delante para recuperar cadáveres», dijo el primer ministro de Tailandia,
Cientos de cadáveres han sido enterrados en fosas comunes en India, mientras que hospitales y morgues en Sri Lanka e Indonesia luchan por aliviar a los heridos y a los familiares de las víctimas.
Sri Lanka ha sido la nación más afectada por el «tsunami», una gigantesca muralla de agua provocada por el mayor terremoto en 40 años con una magnitud finalmente cifrada en 9 grados en la escala de Richter. El sismo se originó en el fondo marino ante la costa norte de Indonesia.
La cifra de muertos en Sri Lanka casi se duplicóayer y se teme que entre ellos haya 200 turistas extranjeros. Según autoridades, el número de víctimas fatales puede seguir creciendo.
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