Kalamata - Testimonios de los migrantes rescatados tras el hundimiento de un barco pesquero en el mar Egeo hacen temer a las autoridades griegas que la cifra de muertos no sea de 78, como se aseguraba hasta ahora, sino hasta 600, lo que consumaría una de las peores tragedias de su tipo. El hecho hizo recrudecer las críticas de especialistas y organizaciones humanitarias a las políticas migratorias de la Unión Europea (UE).
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Naufragio en el Egeo: temen ya que llegue hasta 600 la cantidad de migrantes muertos
Así lo admiten las autoridades griegas. Fuerte preocupación por un elevado número de niños y mujeres desaparecidos. Crecen las críticas a las políticas de la UE contra los refugiados.
El portavoz del Gobierno griego, Ilias Siakantaris, aseguró ayer que, según informaciones no confirmadas, había unas 750 personas a bordo del barco. En esa línea, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) dijo “temer que otros cientos de personas” hayan fallecido en el siniestro, “una de las tragedias más devastadoras en el Mediterráneo en una década”.
“Es posible que haya hasta 600 muertos”, afirmó ayer Manolis Makaris, el médico que recibió a los sobrevivientes en el hospital de la ciudad griega de Kalamata, en base a los testimonios de los migrantes a quienes asistió.
“Todos me dijeron que en el barco había 750 personas, todos me hablaron de este número”, afirmó Makaris.
Esfuerzos
Las autoridades griegas continuaron ayer con la búsqueda de supervivientes.
Un día después de la catástrofe, dos barcos patrulleros, tres helicópteros y otros nueve buques barrían la zona, una de las más profundas del Mediterráneo. La Corte Suprema griega ordenó la apertura de una investigación judicial para conocer las razones del suceso y el gobierno declaró tres días de luto.
Asimismo, las autoridades detuvieron a nueve egipcios por presunto tráfico de seres humanos.
Hasta el momento se han rescatado con vida a 104 personas, pero cientos más están desaparecidas. Un motivo especial de alarma es que entre los supervivientes no hay mujeres y niños.
“No sabemos lo que hay en bodega, pero sabemos que muchos traficantes encierran a la gente para mantener el control”, había dicho el portavoz gubernamental Siakantaris a la ERT.
“El barco pesquero tenía 25-30 metros de largo. Su cubierta estaba llena de gente y asumimos que el interior estaba igual de lleno”, abundó el portavoz de los guardacostas, Nikolaos Alexiou.
La agencia fronteriza europea Frontex detectó la embarcación en la tarde del martes, pero los pasajeros “rechazaron la ayuda”, según un anterior comunicado de las autoridades portuarias griegas.
Según ellas, en el momento del naufragio, ninguna de las personas a bordo tenía chaleco salvavidas.
Los supervivientes están “en muy mala situación psicológica”, comentó en el puerto de Kalamata (suroeste), adonde fueron trasladados los supervivientes, Erasmia Roumana, trabajadora del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
“Muchos están en estado de ‘shock’, están abatidos”, explicó, calificando la situación de “espantosa”.
Conmoción
El papa Francisco, muy preocupado por el tema de la migración, dijo estar “profundamente consternado” por el naufragio, indicó ayer el Vaticano.
“El papa Francisco envía sus oraciones sinceras por los numerosos migrantes que murieron, sus allegados y todos aquellos que quedaron traumatizados por esta tragedia”, señala el telegrama firmado por el número dos de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin.
En tanto, expertos y oenegés criticaron duramente la política migratoria de la UE, en tanto que el bloque responsabilizó de la catástrofe a las “redes criminales”.
La directora de programa del Comité Internacional de Rescate (IRC) en Grecia, Eftychia Georgiadi, denunció “el fracaso de la UE en desarrollar vías legales de migración”.
La situación actual, indicó, “cierra la puerta a personas que buscan protección”.
Para Yves Pascouau, experto en temas migratorios, estos naufragios son “los efectos de las medidas y acciones” que se han puesto en marcha desde la crisis migratoria de 2015-2016 y de la “construcción de un espacio protegido del resto del mundo”.
Los Estados de la UE se han centrado en “el control de las fronteras exteriores, con un aumento en particular de los recursos destinados a la agencia Frontex”, la guardia fronteriza europea, y en “la expulsión de personas en situación irregular”, dijo Pascouau. Frente al drama, la presidenta de la Comisión Europea –órgano ejecutivo de la UE–, Ursula von der Leyen, expresó en un tuit su “profunda tristeza”. El titular del Consejo Europeo, Charles Michel, denunció “el negocio sin escrúpulos de los traficantes” de personas.
La comisaria – “ministra”– europea de Interior, Ylva Johansson, ha pedido “redoblar esfuerzos” para luchar contra estas “redes criminales”, en cooperación con los países de salida de los inmigrantes.


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