La presencia de avispas invasoras empezó a convertirse en un problema serio en distintos países por el impacto que generan sobre las abejas y otros insectos necesarios para el equilibrio natural. Ante esta situación, lanzaron un invento económico que busca frenar su avance sin productos tóxicos.
Se trata de una trampa creada con impresión 3D y materiales reutilizados. El sistema llama la atención por su simpleza, su bajo costo y la posibilidad de fabricarlo desde casa con elementos fáciles de conseguir, lo que incluso lo vuelve sustentable.
Cómo funciona esta trampa infalible para avispas
El sistema está compuesto por una pieza plástica realizada mediante impresión 3D que se adapta a frascos de vidrio, como los utilizados para mermeladas o conservas. La idea surgió después de que dos hermanos franceses, Vincent y Julien Rech, sufrieran ataques de avispas asiáticas en sus colmenas, lo que los impulsó a desarrollar un dispositivo pensado para capturar esta especie sin afectar a otros insectos beneficiosos.
La estructura incorpora una entrada en forma de embudo perforado. Ese diseño permite que la avispa ingrese atraída por el cebo, aunque luego no logra encontrar la salida debido a la geometría interna del dispositivo. Uno de los mejores aspectos del invento es que evita el uso de insecticidas químicos. El objetivo principal es frenar el crecimiento de esta especie invasora que afecta especialmente a las abejas melíferas y provoca daños importantes en distintas regiones de Europa.
Los creadores calibraron los orificios del sistema para retener principalmente avispas asiáticas, conocidas científicamente como Vespa velutina. Los insectos más pequeños, entre ellos muchas abejas y moscas, pueden escapar sin problemas. La pieza también incorpora pequeñas pestañas laterales que permiten apoyar el frasco de manera horizontal sobre cualquier superficie, de tal manera que no ruede o se vuelque mientras permanece activo.
Otro punto beneficioso es el bajo costo al poder fabricarse por 2 euros. La iniciativa además promueve la reutilización de materiales, ya que con un poco de plástico y un recipiente de vidrio usado, cualquier persona puede construir su propia trampa. Los responsables del proyecto decidieron no lanzar el producto como un negocio tradicional y lo compartieron de manera gratuita con vecinos, apicultores y personas interesadas en fabricar sus propias unidades.
Trampa avispa
La trampa busca captar solo a la plaga dañina para el medio ambiente y es inofensiva para el resto de insectos.
Gentileza - Facebook
Un cebo que no falla: cómo mejorar su función
El rendimiento de la trampa depende en gran parte del líquido colocado dentro del frasco. Para aumentar la efectividad, los desarrolladores recomiendan un preparado casero compuesto por cerveza, sirope y vino blanco, una mezcla que cumple distintas funciones.
La cerveza y el sirope atraen a las avispas por su olor dulce y fermentado, mientras que el vino blanco actúa como repelente natural para muchas abejas. Esto reduce el riesgo de capturar insectos polinizadores, fundamentales para la producción agrícola y el equilibrio ambiental.