Muchos piensan que quienes ganan miles de millones suelen dejarles un futuro asegurado a sus hijos a la hora de repartir su dinero. La descendencia de los magnates más importantes del mundo no pasa problemas financieros y no tienen inconvenientes a la hora de pedirle dinero a sus padres, excepto este caso.
La historia involucra a uno de los empresarios más ambiciosos y exitosos que hayan existido, alguien que está lejos de querer dejarles un camino allanado a sus propios herederos. Más allá de su lado filántropo, demostró firmeza en este aspecto, al punto de negarle a su hija un préstamo pese a tener una fortuna muy abultada.
La historia de Warren Buffett y el préstamo negado a su propia hija
Warren Buffett nació en Omaha, Nebraska, en 1930. Desde chico buscó formas de ganar dinero: vendía chicles, gaseosas y revistas puerta a puerta. A los 11 años compró sus primeras acciones y, durante la adolescencia, también tuvo un negocio de máquinas de pinball.
Después estudió economía, trabajó como analista y en 1956 creó Buffett Partnership Ltd., una firma para administrar capital propio y de otros inversores. En pocos años, sus sociedades crecieron lo suficiente como para convertirlo en millonario antes de los 35 años.
En la década de 1960 empezó a comprar acciones de Berkshire Hathaway, una empresa textil con problemas. Tomó el control de la compañía y la convirtió en la base de un grupo inversor con negocios en seguros, transporte, energía, consumo y participaciones en grandes compañías de Estados Unidos.
La firma creció y reunió con el tiempo nombres como GEICO, Coca-Cola, American Express, BNSF Railway y Apple. Esa cartera hizo crecer su fortuna durante décadas y lo ubicó entre los empresarios más ricos del mundo.
En su casa, sin embargo, sus hijos no tuvieron acceso libre a ese dinero. Su hija Susan contó que una vez necesitó u$s41.000 para remodelar la cocina y le pidió un préstamo a su padre. Él no se lo dio. Le respondió que fuera al banco como cualquier otra persona.
Howard, otro de sus herederos, también recordó una escena de la infancia. Los hijos recibían una paga de 75 centavos y su padre había instalado una máquina tragamonedas en el ático. Cuando subían a jugar, muchas veces Buffett recuperaba parte de ese dinero que acababa de darles.
Susan sumó otro dato sobre el dinero familiar. La única entrega importante que recibieron fue en 1977, cuando Buffett les dio u$s90.000 a cada uno de sus tres hijos por la venta de una granja heredada. Fuera de ese episodio, no hubo un reparto constante para cubrir gastos personales.
Embed - El consejo de Warren Buffett a todos los padres antes de firmar su testamento
Sus hijos están de acuerdo: la decisión de Buffet de donar sus millones
Warren habló con Susan, Howard y Peter antes de anunciar que donaría la mayor parte de su fortuna. Los tres apoyaron la decisión y no reclamaron recibir todo el dinero como herencia. Su heredera dijo que sería una locura dejarles una suma semejante.
El anuncio se conoció en 2006. Buffett informó una donación de alrededor de u$s37 mil millones a la fundación de Bill y Melinda Gates. También destinó cerca de u$s1 mil millones en total a las fundaciones de sus hijos.
Ese dinero fue dirigido a organizaciones con trabajos distintos. Susan quedó vinculada a proyectos educativos y sociales. Howard trabajó en iniciativas de asistencia internacional. Peter impulsó la Fundación NoVo. Uno de ellos explicó que el monto previsto por su padre les permitía ayudar a muchas personas sin quedar al frente de una estructura demasiado grande.
Warren Buffett también les escribió una carta. En ese texto dijo que se sentía afortunado de tener tres hijos dispuestos a dedicar tiempo y energía a proyectos para otras personas. También señaló que estaba orgulloso de lo que hacían y que su madre también lo estaría.
El increíble patrimonio de Warren Buffett
Warren Buffett tiene un patrimonio estimado en u$s150.000 millones. La mayor parte de esa riqueza está ligada a Berkshire Hathaway, el conglomerado que reúne negocios en seguros, transporte, energía, consumo y acciones de grandes empresas de Estados Unidos y todo el mundo.
Desde 2006 hasta la fecha, donó más de u$s60 mil millones, principalmente en acciones de Berkshire Hathaway. Si no hubiera entregado parte de su fortuna a la caridad, su patrimonio podría ubicarse entre u$s340 mil millones y u$s350 mil millones.