Aunque muchos lo conocieron por su talento y su estilo totalmente particular sobre el escenario, Prince también tuvo un costado comprometido con causas sociales y ambientales que casi nadie conocía.
El artista apoyó iniciativas ambientales en EE. UU. sin figurar públicamente y potenció negocios sostenibles liderados por jóvenes.
El inigualble artista fue un gran inversor en proyectos de energia solar.
Aunque muchos lo conocieron por su talento y su estilo totalmente particular sobre el escenario, Prince también tuvo un costado comprometido con causas sociales y ambientales que casi nadie conocía.
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En silencio y lejos del foco mediático, el músico tomó una decisión que marcó un antes y un después en el desarrollo de los proyectos vinculados con las tecnologías limpias en California.
Fue reconocido por romper los moldes en la música, la moda y la industria del espectáculo, Prince fue mucho más que un ícono del pop. Su carrera estuvo marcada por la independencia artística, la innovación y un mensaje sumamente humano.
A lo largo de los años, se convirtió en un referente mundial no solo por su estilo particular, sino también por su firme defensa de la creatividad sin ataduras comerciales. Pero mientras sus discos llenaban estadios, él llevaba adelante acciones solidarias tras bambalinas.
En 2011 decidió dar un paso inesperado, aportar fondos personales para impulsar Powerhouse, una incubadora de emprendimientos centrada en energías renovables. La propuesta conectaba a nuevos empresarios con posibles financiadores, ayudando así a darle vida a más de 40 startups en un contexto donde el apoyo estatal al sector era cada vez más escaso.
De hecho lo hizo de manera anónima y sin buscar reconocimiento. Esa inversión permitió que empresas como Solar Mosaic se mudaran a Oakland, una ciudad que gracias a esta red comenzó a convertirse en un polo de innovación verde. Fue ahí donde Billy Parish y Emily Kirsch, activistas del ambiente, empezaron a trabajar juntos en los primeros proyectos de energía comunitaria.
Con el tiempo, Kirsch tomó impulso y fundó un modelo de negocio que hoy ayuda a miles de nuevas compañías a surgir en un mercado desafiante. Powerhouse se instaló como un actor fundamental, dando espacio a empresas lideradas por mujeres y personas de comunidades subrepresentadas, algo que era inusual en el rubro.
Pese a los recortes que amenazaban al sector por parte del gobierno estadounidense, la red siguió creciendo. Gracias a ese apoyo silencioso de Prince, la energía solar tuvo un nuevo empujón en una etapa crítica.
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