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6 de abril 2025 - 09:05

El simple objeto que se convirtió en la moda más deseada por los niños, significó millones en ganancias y terminó siendo prohibido: qué fueron los Snap Wraps

Con un chasquido conquistaron a millones, pero su popularidad desató polémicas, lesiones y hasta prohibiciones en escuelas de todo el mundo.

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Diseñadas para ser un accesorio divertido, las Snap Wraps se volvieron un boom comercial y un dolor de cabeza para padres y docentes.

En los 90, una de las modas más explosivas entre los chicos no salió de una pasarela, sino de las mochilas escolares. Las pulseras Snap Wraps conquistaron a millones de niños por su sonido, color y el divertido golpe seco con el que se ajustaban a la muñeca.

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Eran baratas, llamativas y absolutamente irresistibles. La fiebre fue tal que compitieron en popularidad con muñecos como los Power Rangers y generaron un fenómeno cultural que mezcló juguete, moda y caos escolar.

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en la actualidad, las Snap Wraps se siguen vendiendo en millones de librerías y cotillones

Cómo se originaron los Snap Wraps

Todo comenzó cuando Stuart Anders, un profesor de Wisconsin, tomó una vieja cinta métrica y pensó que ese movimiento rápido al enrollarse podía convertirse en una pulsera divertida. Sin recursos ni contactos, guardó su invento en la guantera de su camioneta, esperando una oportunidad.

Esa oportunidad llegó cuando conoció a Philip Bart, un agente de diseñadores de juguetes. Anders le mostró el prototipo, y en segundos, Bart vio el potencial. A pesar del entusiasmo, las grandes empresas de juguetes lo rechazaron. No querían apostar por un accesorio que parecía demasiado simple.

Pero Eugene Murtha, exejecutivo de Coleco, no pensó igual. Con su nueva empresa, Main Street Toy Company, aceptó producir y distribuir las pulseras. Las primeras unidades se presentaron en la Feria Internacional del Juguete de 1990 y lograron un pedido inicial de 250.000 unidades. El problema fue que el producto se filtró antes del lanzamiento.

Las imitaciones inundaron el mercado. Fabricadas con acero de baja calidad, muchas terminaban con bordes filosos que causaban cortes. Mientras las originales trataban de ajustarse a normas de seguridad, las copias baratas se volvieron un riesgo en las escuelas. Algunas instituciones las prohibieron, y los medios empezaron a hablar del "peligro" de las Snap Wraps.

Las ganancias estimadas del Snap Wraps

Pese a la controversia, la moda explotó. En solo tres meses, Main Street Toy Company vendió un millón de pulseras a 2,50 dólares cada una, con pedidos pendientes por otros cinco millones. Aun así, el mercado paralelo fue devastador: se calcula que entre 10 y 15 millones de unidades truchas se vendieron a precios mucho más bajos.

Los conflictos internos no tardaron en estallar. Bart y Murtha se enfrentaron por las decisiones que permitieron la filtración del producto y el retraso en la producción. La pelea escaló hasta llegar a los tribunales, donde un arbitraje falló a favor de Anders y Bart. Pero para ese entonces, la empresa ya no podía pagar.

El boom de las Snap Wraps duró poco, pero dejó una huella enorme. Se estima que generaron cerca de 8 millones de dólares en su mejor momento. Años después, el invento de Anders sigue apareciendo en nuevas versiones, aunque su impacto original pertenece al recuerdo colectivo de una generación entera.

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