Herederos de grandes fortunas suelen dividirse entre quienes malgastan su legado y quienes lo convierten en algo más grande. En ese segundo grupo aparece Mark Mateschitz, un joven que no solo administra millones, sino que dirige uno de los imperios más influyentes del deporte y el entretenimiento global.
Con apenas 32 años, este empresario austríaco asumió el control de Red Bull tras la muerte de su padre. Desde entonces, maneja marcas, equipos y propiedades que cruzan fronteras. Pero no se limitó a continuar el negocio: le dio su sello y tomó decisiones que lo posicionaron como un referente entre los jóvenes más ricos del mundo.
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Mark recibió un patrimonio valuado en miles de millones de dólares tras la muerte de su padre en 2022.
El Financiero
Quién es Mark Mateschitz, el millennial que controla el imperio Red Bull y la Fórmula 1
Mark nació y creció en Austria, pero su entorno siempre fue internacional. Estudió Administración de Empresas en Salzburgo y, desde muy joven, participó activamente en las decisiones estratégicas de Red Bull. Su cercanía con el negocio lo preparó para liderar cuando llegó el momento. Hoy, su figura representa una nueva etapa en la historia de la marca.
Antes de convertirse en el dueño, se encargó del desarrollo de la línea Organics, productos elaborados con ingredientes naturales. Esa experiencia lo impulsó a lanzar su propio emprendimiento de bebidas en 2018, usando agua de manantial austríaco como sello de origen. Su apuesta combinó tradición local y visión global.
Más allá del negocio de las bebidas, también invirtió en el sector inmobiliario, replicando parte del camino que siguió su padre. Además, participa en una fundación de investigación sobre la médula espinal liderada por su madre, Anita Gerhardter. Este compromiso social muestra otra faceta de su perfil, menos expuesta, pero igual de activa.
Mark posee el 49% de Red Bull GmbH, mientras que la otra parte está en manos de la familia Yoovidhya, cofundadora de la marca. Este reparto accionario lo convirtió en el europeo menor de 40 años más rico del continente y uno de los pocos que, siendo tan joven, figura entre los más poderosos del mundo empresarial.
La increíble colección de autos de Fórmula 1 que compró Mark Mateschitz por 600 millones de dólares
En una jugada que sacudió el mundo del automovilismo, Mark adquirió por 600 millones de dólares la colección privada de Bernie Ecclestone, el histórico magnate de la Fórmula 1. El acuerdo incluyó 69 autos únicos, con piezas pilotadas por leyendas como Michael Schumacher, Niki Lauda y Mike Hawthorn.
La venta no fue al azar. Ecclestone, a sus 94 años, buscaba un heredero digno para su tesoro mecánico. Su esposa no sabía qué hacer con la colección en caso de su fallecimiento, y prefería evitar el caos de una subasta. Mark fue su primera opción: alguien cercano, confiable y apasionado por el legado del automovilismo.
La visión de Mateschitz va más allá del lujo privado. Planea conservar y ampliar la colección, con la idea de abrirla al público en el futuro. Para él, estos autos no solo tienen valor económico: representan 70 años de historia técnica, cultural y deportiva que merecen ser compartidos.
De cuánto es el patrimonio de Mark Mateschitz en 2025
Según Forbes, el patrimonio personal de Mark asciende a más de 41.000 millones de dólares. Esa cifra lo ubica entre los jóvenes más ricos del planeta, superado solo por figuras como Mark Zuckerberg o Zhang Yiming.
Su fortuna no solo proviene del negocio de las bebidas energéticas. También se alimenta de inversiones inmobiliarias, proyectos personales y participación en empresas vinculadas al deporte y la tecnología. Cada movimiento refuerza su imagen de líder moderno y ambicioso.
En un mundo donde muchos herederos pierden el rumbo, Mark eligió construir. Hoy, no solo es el dueño de una marca global: también se convirtió en una figura clave del deporte internacional y en un símbolo del recambio generacional entre los grandes magnates.
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