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30 de septiembre 2026 - 16:40

La dueña de Rheem despidió al 10% de su personal, refinanció deuda y volvió a tener ganancias

Garovaglio y Zorraquín atribuyó el recorte a cambios organizacionales. A pesar de que desembolsó millones por las indemnizaciones, logró aumentar 8% las unidades vendidas y mejoró sus márgenes.

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Según explicó durante su último ejercicio, sus ventas crecieron alrededor del 8%. 

Garovaglio y Zorraquín (G&Z), el holding argentino que controla el 70% de Rheem, fabricante de termotanques, calefones, calefactores y convectores, llevó adelante un recorte de personal que alcanzó al 10% de los trabajadores de las sociedades del grupo y desembolsó más de $1.000 millones en indemnizaciones entre enero y junio de este año.

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La compañía comunicó las desvinculaciones a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y posteriormente amplió la información. En una presentación del 25 de septiembre explicó que los despidos respondieron a “cambios organizacionales en distintos sectores de la compañía” y precisó que las indemnizaciones pagadas durante esos seis meses ascendieron exactamente a $1.002,28 millones. Según G&Z, ese monto tuvo un impacto equivalente al 41% del resultado consolidado y al 5% de su patrimonio neto.

La empresa no informó el número absoluto de trabajadores alcanzados por el ajuste ni detalló en qué sociedades se produjeron las bajas. Sin embargo, el 10% representa alrededor de 27 personas si se toma como referencia la última dotación operativa disponible antes del recorte, que era de 273 trabajadores en la planta de Rheem al 30 de junio de 2025.

Los propios balances muestran una reducción de la estructura operativa de Rheem. La dotación de planta pasó de 273 personas en junio de 2025 a 249 en junio de este año, una baja de 24 puestos, equivalente al 8,8%.

G&Z es un holding y su principal negocio operativo está concentrado en Rheem. También controla el 98,05% de Finpak, cuya actividad fabril y comercial se encuentra discontinuada. Durante el último ejercicio, además, Rheem constituyó Logística Avanzada S.A.U., una sociedad destinada a operaciones de logística que al 30 de junio todavía no había comenzado a operar.

El costo de los despidos y un balance que volvió a dar ganancias

Las indemnizaciones tuvieron un peso relevante en las cuentas, aunque no impidieron que G&Z cerrara el ejercicio con ganancias.

Las ventas consolidadas alcanzaron los $112.410,8 millones, un 7% más que en el ejercicio anterior, mientras que el margen bruto pasó de representar el 27% de las ventas al 34%. El resultado antes de Ganancias fue positivo en $5.967,3 millones, frente a una pérdida de $2.044,6 millones un año antes, y finalmente el grupo obtuvo una ganancia neta de $2.439,4 millones.

El efecto de las desvinculaciones aparece explícitamente en la memoria. El rubro “Otros ingresos y egresos” arrojó una pérdida de $2.059,5 millones, 93% superior a la del ejercicio previo. La compañía explicó que “dicha alta corresponde fundamentalmente al aumento de las indemnizaciones”.

Según explicó la empresa, la mejora del resultado estuvo vinculada con un aumento del 8% en las unidades vendidas, precios que acompañaron la evolución de los costos y menores gastos. Al mismo tiempo, G&Z reconoció que el escenario comercial siguió condicionado por el consumo. En la memoria describió un contexto de “consumo selectivo y una fuerte competencia comercial” y señaló que esa situación obligó a mantener políticas prudentes de precios para preservar los volúmenes de venta, la relación con los clientes y los márgenes.

La compañía admitió además que, durante determinados períodos, no pudo trasladar completamente a precios la evolución de los costos, lo que la llevó a profundizar el control de gastos, la mejora de procesos y la administración de los recursos.

Refinanció deuda y concretó una operación con la planta de Finpak

En paralelo, Rheem avanzó con una reestructuración de sus compromisos financieros. En junio recibió un préstamo por u$s1,56 millones de Federico Zorraquín, que utilizó para cancelar una deuda que mantenía bajo un acuerdo previo de reestructuración. En concreto, pagó capital e intereses por u$s1,48 millones correspondientes a ese préstamo.

La compañía también avanzó sobre otra deuda que mantenía con Rheem Manufacturing Company, Federico Zorraquín y Solyoro SA. Primero canceló u$s1,58 millones de intereses y, posteriormente, acordó refinanciar el capital pendiente, por u$s9,48 millones, hasta el 31 de diciembre de 2028, a una tasa SOFR más 0,85% anual.

La renegociación modificó el perfil de vencimientos del grupo. Según detalló G&Z en su memoria, los pasivos corrientes se redujeron 45%, principalmente por la extensión de los plazos de préstamos con partes relacionadas. Como contrapartida, aumentaron las obligaciones de largo plazo.

En paralelo, el holding concretó una operación inmobiliaria a través de Finpak, sociedad controlada en un 98,05% y cuya actividad industrial y comercial se encuentra discontinuada. En diciembre de 2025, la firma había acordado entregar su planta industrial ubicada en El Pantanillo, Catamarca, con una superficie de 18.697,78 metros cuadrados, a cambio de un terreno de 28.403,63 metros cuadrados en Camino a Los Molinos, Córdoba.

Según informó G&Z, los dos inmuebles tenían una valuación similar. La permuta quedó definitivamente concretada el 4 de septiembre de este año, con la firma de las escrituras correspondientes. La presentación realizada ante la CNV no identifica a la contraparte de la operación.

Qué espera la empresa para el próximo ejercicio

De cara a los próximos meses, G&Z planteó un escenario con algunas señales de mayor estabilidad, aunque advirtió que el comportamiento de la actividad y del consumo seguirá siendo determinante para el negocio. En la memoria, la compañía destacó la desaceleración de la inflación y señaló que una mayor normalización de las principales variables económicas podría aportar previsibilidad.

Sin embargo, también marcó los límites de ese escenario. “La evolución del nivel de actividad y del consumo continúa siendo un factor determinante para el desarrollo de los negocios, en un contexto en el cual la recuperación económica no necesariamente se produce de manera uniforme en todos los sectores”, sostuvo.

Para los próximos meses y 2027, G&Z señaló que la evolución del negocio estará vinculada al comportamiento de la inflación, el crédito, las tasas de interés y el tipo de cambio. En ese contexto, la compañía destacó que las ventas de los últimos meses del ejercicio y las registradas al comienzo del nuevo período alcanzaron los objetivos que había presupuestado.

“En la medida en que el mercado mantenga niveles razonables de demanda y no se produzcan alteraciones significativas en las principales variables económicas, esperamos continuar desarrollando nuestras actividades en línea con los volúmenes tradicionales de la compañía”, señaló G&Z.

La empresa anticipó además que mantendrá su estrategia comercial, con foco en sostener las ventas y preservar los márgenes. “Continuaremos asimismo con las políticas comerciales que han permitido sostener y desarrollar nuestras ventas, procurando fidelizar a nuestros clientes, cuidar adecuadamente el precio de nuestros productos, preservar la seguridad de cobro y mantener márgenes razonables en cada negocio”, indicó.

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