17 de marzo 2026 - 17:38

Lumilagro viró su negocio tras 85 años: apagó hornos, reduce estructura y apuesta a importaciones para sostenerse

La firma dejó de fabricar ampollas de vidrio, recortó personal y migra a un modelo con importaciones, diseño local y foco en ventas y marca.

En la planta de Tortuguitas mantienen una producción acotada de termos de acero y avanzan en la personalización de productos, mientras evalúan si las botellas térmicas se fabricarán en el país o continuarán importándose

En la planta de Tortuguitas mantienen una producción acotada de termos de acero y avanzan en la personalización de productos, mientras evalúan si las botellas térmicas se fabricarán en el país o continuarán importándose

Lumilagro

La histórica fabricante de termos Lumilagro encara una transformación profunda en su esquema productivo tras apagar los hornos de su planta de Tortuguitas y dejar la fabricación de ampollas de vidrio, uno de los componentes centrales de su producto tradicional.

La decisión se inscribe en un proceso de reestructuración más amplio, con impacto en el empleo, cambios en la cadena de valor y un giro hacia un modelo basado en diseño, comercialización y abastecimiento global.

El movimiento marca un punto de inflexión para una compañía con más 85 años de historia industrial en la Argentina. Fundada en 1941 por Eugenio Suranyi, supo ser la única productora de termos de vidrio en América. Hoy, bajo la conducción de la cuarta generación de las familias Suranyi y Nadler, la empresa ajusta su estrategia frente a un escenario de caída del consumo, avance de importaciones y cambios en las preferencias de los consumidores.

Por qué se apagaron los hornos

En ese contexto, desde la empresa buscaron poner en perspectiva una de las decisiones que más impacto generó: el apagado de los hornos. Según explicaron, se trata de un procedimiento habitual dentro de la industria del vidrio.

“Un horno requiere mantenimiento estructural cada cuatro años, lo que implica detenerlo al menos seis meses”, señaló Martín Nadler, director ejecutivo de Lumilagro.

En esa línea, explicó que durante la pandemia la compañía generó un stock estratégico elevado, lo que hoy le permite sostener la demanda sin necesidad de fabricar localmente su clásica botella de un litro. “La escala actual no justifica encender un horno completo. Las capacidades faltantes las estamos cubriendo con importaciones”, afirmó.

Sin embargo, el trasfondo es más amplio. Nadler reconoció que el negocio del vidrio atraviesa una fuerte retracción: “La caída del 50% en las ventas es real”.

Contrabando y distorsiones de mercado

Según el empresario, uno de los factores más determinantes es el avance del contrabando. “Hoy el principal problema es el ingreso descontrolado de termos tóxicos”, advirtió.

El impacto, aseguró, es significativo y el principal flujo proviene de Bolivia, y en menor medida de Paraguay. Para dimensionarlo, Nadler explicó que en la Argentina —con 45 millones de habitantes y un consumo de mate ampliamente extendido— se venden unos 4 millones de termos por año. Sin embargo, Bolivia, con apenas 11 millones de habitantes y un consumo mucho menor, importó ese mismo volumen en el último año.

Lumilagro planta
Desde la compañía señalaron que la planta atraviesa una reconversión: redujeron la fabricación local, trasladaron parte de la producción a China y aseguran que el cambio permitió duplicar las ventas de termos de acero

Desde la compañía señalaron que la planta atraviesa una reconversión: redujeron la fabricación local, trasladaron parte de la producción a China y aseguran que el cambio permitió duplicar las ventas de termos de acero

Sostuvo: “Eso ocurre porque esos productos terminan ingresando a la Argentina de manera ilegal”. Se trata, explicó, de termos fabricados con acero de la serie 200, un material no apto para contacto con líquidos calientes.

Alertó: “No utilizan níquel en su aleación, lo que abarata costos, pero al entrar en contacto con agua caliente desprenden metales pesados".

Estos productos están prohibidos por la ANMAT, por lo que no pueden ingresar por canales formales. Aun así, ganaron participación en el mercado. “Antes de la pandemia, 1 de cada 10 termos era tóxico. Hoy es 1 de cada 4”, afirmó.

A ese escenario se suma la baja del dólar blue, que terminó equiparando los precios de estos productos ilegales con los termos de vidrio fabricados en el país.

Un modelo productivo híbrido

Frente a ese contexto, la empresa avanzó hacia un esquema mixto. “El costo argentino —logística, carga fiscal, laboral y falta de crédito— hace que hoy sea más competitivo producir ciertos componentes en el exterior”, explicó Nadler.

No obstante, aclaró que la estrategia no implica abandonar la industria local. Indicó: “Todo lo que es la carcasa exterior de los termos de vidrio y su ensamblaje se seguirá haciendo en Argentina”.

También se mantiene la producción local de líneas específicas de acero y el proceso de personalización, un segmento que creció con acuerdos comerciales, clubes de fútbol y una reciente alianza con Disney.

Reconfiguración productiva

En términos productivos, la principal novedad es la suspensión de la fabricación local de ampollas de vidrio en el actual esquema operativo. Ese insumo comenzará a llegar desde India y Vietnam, mientras que los termos de acero inoxidable pasan a producirse en China. El objetivo apunta a mejorar la competitividad en costos y escalar en volumen frente a un mercado cada vez más dominado por productos importados.

El impacto laboral resulta significativo. La planta de Tortuguitas pasó de contar con 220 empleados en 2022 a unos 50 en la actualidad, con otros 50 puestos indirectos. En ese proceso, 170 trabajadores dejaron la empresa a través de retiros voluntarios.

Nalder dijo: "Fue el proceso más duro que me tocó atravesar liderando la empresa, porque hablamos de operarios y familias con muchos años en Lumilagro”.

Lumilagro Martin Nadler
Martín Nadler: “Estamos entrando en una nueva etapa: vamos a lanzar más productos, fortalecer el diseño propio y expandir nuestra presencia con una propuesta más competitiva y global”.

Martín Nadler: “Estamos entrando en una nueva etapa: vamos a lanzar más productos, fortalecer el diseño propio y expandir nuestra presencia con una propuesta más competitiva y global”.

El ejecutivo remarcó que no hubo despidos: “Implementamos convenios voluntarios, acompañando económicamente a todas las familias durante varios meses para que pudieran reinsertarse laboralmente con tranquilidad”.

A su vez, vinculó la situación actual con antecedentes de la propia compañía. “Las empresas familiares rara vez superan la segunda generación; nosotros vamos por la cuarta porque siempre tuvimos la capacidad de adaptarnos. En la década del 70 atravesamos una reestructuración similar, cuando pasamos de soplar vidrio de forma manual a automatizar la planta con tecnología italiana”, recordó.

Agregó: “En ese momento también se redujo la estructura, pero esa eficiencia fue lo que nos permitió sobrevivir y exportar a más de 30 países. Hoy estamos haciendo lo mismo: optimizando procesos para dar un salto de calidad”.

Actualmente, la planta de Tortuguitas continúa operativa con unos 100 puestos de trabajo directos e indirectos. “Lumilagro está financieramente sana y preparada para una nueva etapa de crecimiento”, acotó.

La apuesta por el exterior y el cambio de producto

El viraje hacia la producción externa no es reciente. La compañía comenzó a explorar esa alternativa años atrás, en busca de mejorar calidad y costos. Según explicó Nadler, la producción en China permite lograr economías de escala y reducir precios finales.

En ese marco, los termos de acero ganaron protagonismo frente al tradicional termo de vidrio. La empresa indicó que hoy las ventas se reparten de manera más equilibrada entre ambos segmentos, cuando históricamente el vidrio lideraba con amplia diferencia.

Según el catálogo oficial, los termos de acero inoxidable se ubican en un rango aproximado de entre $40.000 y $80.000, de acuerdo con capacidad y prestaciones, mientras que las botellas térmicas oscilan entre $47.000 y $54.000.

Desde la firma sostienen que el nuevo esquema permite ofrecer productos más competitivos en precio y calidad.

Menos fábrica, más marca y comercialización

La estrategia actual se orienta a reforzar el desarrollo de producto, el diseño y la comercialización. En la planta de Tortuguitas se mantiene una producción acotada de termos de acero y se avanza en la personalización de productos con serigrafías vinculadas a clubes de fútbol y personajes de Disney.

En paralelo, la compañía impulsa acuerdos de licencias y busca ampliar su presencia en el mercado minorista. El plan incluye la apertura de locales propios, con el primer punto de venta previsto en el shopping OH Buenos Aires y un objetivo de 15 tiendas en el país hacia 2030.

Termero
En plena reconversión, el equipo matero refleja el nuevo enfoque de la empresa: más diseño, diversificación de productos y un esquema productivo adaptado a la competencia global

En plena reconversión, el equipo matero refleja el nuevo enfoque de la empresa: más diseño, diversificación de productos y un esquema productivo adaptado a la competencia global

A nivel internacional, la firma apuesta a expandir su presencia con productos como el modelo Luminox Pampa, que ya se comercializa en Estados Unidos, España, Francia, Chile y Australia.

Cruces, redes y posicionamiento

La reconversión generó repercusiones en el plano político y en redes sociales. El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto, del bloque Encuentro Republicano Federal, afirmó que la reducción de la fabricación local refleja una pérdida de empleo industrial y mayor dependencia de importaciones.

Desde la empresa respondieron que la planta no cerró y que continúa operativa, aunque con un esquema distinto. Señalaron que el plan incluye crecimiento en exportaciones, desarrollo de nuevos productos y expansión comercial.

Nadler sostuvo que la compañía se reinventó, que redujo la fabricación local sin eliminarla y que el diseño en Argentina combinado con producción en China permitió mejorar costos. Concluyó que ese cambio derivó en una duplicación de las ventas de termos de acero en el último año.

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