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7 de mayo 2026 - 17:45

Molinos Río de la Plata consolida su recuperación y revierte los resultados negativos del año pasado

En el primer trimestre de 2026 registró el quinto trimestre consecutivo de mejora en sus resultados, con mayores ventas y una ganancia operativa de $12.039 millones.

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Molinos prevé una recuperación "gradual" del consumo interno en lo que resta del año.

Tras un 2025 para el olvido, la industria de alimentos en Argentina atraviesa un proceso de reconfiguración profunda. Este proceso está marcado por la transición hacia un escenario en el que sus actores vislumbran mayor previsibilidad macroeconómica pero también una competencia feroz por conquistar el bolsillo de un consumidor más pequeño y selectivo.

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En este contexto, Molinos Río de la Plata presentó su informe de resultados correspondiente al primer trimestre de 2026, que reflejó una dinámica de negocios que combina la resiliencia operativa con el aprovechamiento de variables financieras favorables. Así, la empresa de la familia Pérez Companc pudo reportar números que no solo reflejan una mejora circunstancial, sino que alientan expectativas de una recuperación moderada pero sostenida.

Según la reseña enviada a la CNV, durante los primeros tres meses del ejercicio 2026 la empresa logró reportar su quinto trimestre consecutivo de mejora en sus resultados, un hito que subraya la sostenibilidad de su recuperación.

El balance consolidado destaca que la firma alcanzó una "ganancia operativa de $12.039 millones en el período". Esto implica una reversión de tendencia respecto de lo que venía sucediendo en los primeros trimestres de 2025, año que cerró con un resultado global negativo por caída de ventas y mayores costos operativos.

Ahora esa tendencia cambió. La empresa resalta que el enfoque en la productividad y la eficiencia de costos está rindiendo los frutos esperados, especialmente al considerar que el resultado operativo del mismo trimestre del año anterior había sido una pérdida de $23.961 millones.

El motor detrás de este desempeño operativo se encuentra en una reestructuración integral de la cadena de valor. La compañía destaca que, tras un ciclo de fuertes inversiones destinadas a la mejora de procesos administrativos, productivos y logísticos, se ha logrado acelerar la "adaptación al nuevo contexto de negocios".

Como consecuencia, Molinos informó que "la Sociedad consiguió una reducción significativa de sus gastos centrales" , los cuales experimentaron una caída del 25,6% en comparación con el primer trimestre de 2025. Este ajuste representó un ahorro nominal de $19.317 millones, permitiendo a la empresa operar con una estructura mucho más ágil y liviana.

Mayores ventas de alimentos e impacto financiero

En términos de facturación, la empresa registró ventas por un total de $242.355 millones durante el trimestre. Si bien el volumen de ingresos se exhibió robusto, la rentabilidad final se vio potenciada por factores que exceden lo estrictamente comercial y tienen que ver con aspectos financieros y cambiarios.

La ganancia neta del período ascendió a $35.003 millones, lo que según Molinos "evidencia una sólida recuperación de la rentabilidad, tanto a nivel operativo como financiero".

Igual, este resultado neto positivo contrasta drásticamente con la pérdida neta de $7.241 millones reportada en el primer trimestre de 2025, marcando un punto de inflexión en la capacidad de generación de valor.

El componente financiero jugó un papel determinante en el balance final. La compañía atribuye este desempeño a la conjunción de una estructura de deuda equilibrada y un contexto cambiario más benévolo. Molinos señala que este desempeño se vio favorecido por el "mantenimiento de una estructura de deuda equilibrada, tanto en plazos como en moneda".

Actualmente, el nivel de endeudamiento de la sociedad financia exclusivamente la inversión en capital de trabajo. La empresa explicó que el "aprovechamiento de la reducción de las tasas de interés, junto con la revaluación del 5,02% de la moneda local, permitieron obtener un resultado financiero positivo".

En lo que respecta a la actividad productiva y comercial medida en unidades físicas, el panorama muestra estabilidad con matices. El volumen de producción en el rubro Alimentos fue de 102.077 toneladas.

En cuanto a las ventas, el mercado local sigue siendo el principal destino para los productos de la empresa, con 96.496 toneladas de alimentos despachadas internamente. Un dato alentador es el crecimiento del volumen de ventas en el negocio de Bodegas dentro del mercado local, que pasó de 305.097 cajas en el primer trimestre de 2025 a 345.264 cajas en el período actual.

Perspectivas de consumo locales e internacionales

No obstante, el contexto externo e interno para lo que resta de 2026 presenta desafíos que la compañía observa con cautela. A nivel internacional, si bien el escenario se mantiene relativamente resiliente, Molinos advierte sobre "mayores presiones inflacionarias asociadas a las tensiones en Medio Oriente y al aumento del precio del petróleo". Se espera una desaceleración del crecimiento global hacia el 3,1%, aclara.

En el plano local, para Molinos las perspectivas dependen de la "consolidación del proceso de estabilización iniciado en 2024, con énfasis en la desaceleración de la inflación en el segundo semestre". Se proyecta un crecimiento moderado del PBI cercano al 3,5%, aunque la firma anticipa que "la recuperación del consumo interno sería gradual, condicionada por inflación aún elevada a comienzos del año".

La realidad del sector de consumo masivo en Argentina sigue siendo compleja. La compañía cita que el acumulado del año muestra una caída del 3,1% y anticipa que el escenario "continuará siendo altamente competitivo, con consumidores muy sensibles al precio, mayor foco en valor y decisiones de compra más selectivas".

Se espera una recuperación desigual, con presión en los segmentos más expuestos a "propuestas de bajo precio, informalidad o estrategias comerciales agresivas".

Ante este panorama, Molinos ratificó que continuará enfocada en "profundizar las iniciativas de productividad y eficiencia, con el objetivo de potenciar oportunidades de crecimiento".

La empresa se propone seguir acompañando a los argentinos con "productos cada vez más saludables, ricos, prácticos y accesibles". Para ello, la estrategia contempla la gestión activa del portafolio y el "fortalecimiento de sus marcas, la inversión en capacidades, talento y tecnología".

Molinos informó además que prevé un año con una "perspectiva sólida y prudente, sustentada en la fortaleza de su portafolio". La evolución del negocio estará vinculada a la "normalización gradual del consumo" y a la capacidad de la firma para "preservar la competitividad" frente a un contexto que, si bien presenta señales de mejora, aún mantiene factores de incertidumbre.

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