La dimensión económica de su presente aparece primero en su contrato con Inter Miami. De acuerdo con la guía salarial 2026 de la Asociación de Jugadores de la MLS, De Paul tiene un salario base de u$s7,569 millones y una compensación anual garantizada de u$s9,688 millones. Esta última cifra incluye salario, bonos garantizados, pagos de firma, conceptos de marketing y honorarios de agentes anualizados.
Una fortuna que ya supera los u$s25 millones
La estimación sobre el patrimonio total de De Paul varía según la fuente. Celebrity Net Worth calcula actualmente su fortuna en u$s25 millones, aunque este tipo de estimaciones no constituye un balance patrimonial auditado y puede no incluir todos sus activos, inversiones o contratos privados.
La propia evolución de sus ingresos permite dimensionar cómo se construyó ese capital. De Paul pasó por Racing, Valencia, Udinese y Atlético de Madrid antes de instalarse en la MLS. En Europa consolidó durante más de una década su posición como futbolista de elite y, al mismo tiempo, fue aumentando progresivamente su capacidad de negociación salarial.
Su transferencia al Atlético de Madrid en 2021 rondó los u$s40 millones al tipo de cambio de la época, mientras que su posterior llegada a Inter Miami se convirtió en otra de las operaciones importantes del mercado de la MLS.
Pero hay una diferencia clave: las cifras de transferencias no son dinero que recibe el jugador. Son operaciones entre clubes. La verdadera acumulación patrimonial de De Paul proviene de salarios, primas, contratos comerciales, derechos de imagen y sus inversiones.
Y allí aparece el segundo gran capítulo de su estrategia.
La apuesta inmobiliaria en Miami
En agosto de 2026 trascendió que De Paul habría desembolsado u$s4,5 millones por una propiedad en Miami, una vivienda de una sola planta ubicada en una zona cercana al estadio de Inter Miami.
La propiedad sería utilizada por De Paul y Tini Stoessel durante su permanencia en Estados Unidos y la operación representa una cifra relevante incluso dentro de su patrimonio estimado.
Si se toma como referencia la estimación de u$s25 millones de Celebrity Net Worth, una propiedad de u$s4,5 millones equivaldría aproximadamente al 18% de ese patrimonio estimado. No significa que ese porcentaje represente necesariamente su inversión neta -porque se desconoce la estructura financiera de la compra- pero permite dimensionar la magnitud del activo.
Además, la compra tiene una lógica vinculada directamente con su actividad profesional: Miami se convirtió en su base de operaciones mientras juega para Inter Miami y el contrato que lo une al club llega hasta 2029.
Así, el futbolista transformó parte de su capital financiero en un activo inmobiliario de alto valor en uno de los principales mercados de lujo de Estados Unidos.
De las canchas a las góndolas: el negocio de Sh!
Pero De Paul no se quedó en el ladrillo. Su apuesta empresarial más visible está en Sh!, una bebida energética y funcional desarrollada junto a los emprendedores Santiago Parodi y Marcos Guevara Lynch.
La marca se lanzó con una propuesta basada en ingredientes como miel, jalea real, cafeína de origen natural, ginseng y vitaminas del complejo B. El objetivo es competir en un mercado dominado por grandes compañías internacionales como Red Bull, Monster y Speed. El proyecto tiene una dimensión económica mucho mayor que la de una simple marca personal.
Según Forbes Argentina, los socios proyectaban alcanzar 3,5 millones de latas vendidas y una facturación de aproximadamente u$s6 millones. La propia compañía calificó esa proyección como un escenario conservador y planteó la posibilidad de superar esa cifra si conseguía una distribución de alcance nacional.
El cálculo es contundente: con un precio promedio de alrededor de u$s2 por lata, alcanzar 3,5 millones de unidades permite proyectar aproximadamente u$s7 millones de ventas brutas; la compañía había comunicado una expectativa de facturación de u$s6 millones, en función de su estructura comercial y canales de distribución.
La diferencia entre ambos números muestra además algo central en cualquier negocio de consumo masivo: facturación no equivale a ganancia. Entre el precio final y el resultado para los accionistas aparecen costos de producción, logística, distribución, marketing, impuestos, márgenes de supermercados y otros gastos.
El objetivo de convertir su nombre en una marca
La verdadera apuesta de Sh! está en la escala. La estrategia planteada por sus fundadores contempla primero consolidar la marca en Argentina y luego avanzar sobre mercados latinoamericanos, especialmente Brasil y México, para posteriormente buscar una expansión hacia Europa.
Ahí es donde la participación de De Paul adquiere valor económico. El futbolista no funciona únicamente como una cara publicitaria. Su nombre, su exposición internacional y su vínculo con la Selección argentina le permiten aportar un activo difícil de construir desde cero: audiencia y reconocimiento de marca.
El campeón del mundo tiene, además, una asociación directa con uno de los jugadores más valiosos comercialmente del planeta: Lionel Messi. Ambos comparten ahora vestuario en Inter Miami después de haber sido socios durante los años de mayor éxito de la Selección argentina.
Para una marca de consumo masivo, esa combinación entre deporte, entretenimiento y mercado estadounidense representa una plataforma de marketing particularmente potente.
Rodrigo De Paul se sumó a la tendencia de los futbolistas que invierten en sus propias marcas para generar un negocio que va en paralelo con su carrera deportiva. Es así que junto a dos jóvenes emprendedores, lanzó Shhh!, una bebida energizante cuyo endulzante es sabor a miel.
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Su colección de autos de lujo
A su vez, De Paul posee una destacada flota de vehículos de alta gama, la cual tendría un importante costo económico. Entre los autos que el jugador adquirió se encuentran un BMW Serie 2, que posee un motor 2.00 L4 en línea y una potencia de 248 CV, que tiene un valor aproximado de u$s40.000, también cuenta con un Porsche Panamera, que cuesta unos u$s300.000, y una Range Rover de color blanco. Un SUV, uno de los clásicos de Jeep, de color blanco. La gama de motorizaciones de la Renegade cuenta con una oferta compuesta por motores de nafta, diésel, sistemas híbridos de 48 voltios, e híbridos enchufables. En la Argentina, se puede conseguir por un valor de base que arranca en u$s119.000.
El gran salto: de cobrar por jugar a ganar con su propia marca
El dato más importante del caso De Paul no está solamente en cuánto dinero tiene, sino en cómo está intentando transformar ese dinero en activos que sobrevivan a su carrera deportiva.
Su contrato actual tiene vigencia hasta 2029. Eso significa que, si mantiene la compensación garantizada actual durante cuatro temporadas, el valor acumulado de ese componente contractual rondaría los u$s38,8 millones, antes de impuestos, gastos, modificaciones contractuales y posibles bonos adicionales.
La propia guía de la MLS aclara que la compensación garantizada incluye conceptos anualizados del contrato, pero no incorpora bonos de rendimiento que no estén garantizados. A esa fuente de ingresos se suma el capital ya acumulado durante su carrera europea, la propiedad de Miami y su participación empresarial.
El resultado es un modelo patrimonial que empieza a parecerse menos al de un futbolista tradicional y más al de un deportista convertido en plataforma de negocios.
De Paul llegó a Estados Unidos para jugar junto a Messi. Pero el negocio que está construyendo alrededor de su carrera apunta mucho más lejos: convertir los millones que genera el fútbol en ladrillos, marcas y activos capaces de producir valor cuando deje de correr detrás de la pelota.