Los beneficios de tener una compañía biónica

Negocios

La pandemia de Covid-19 ha acelerado la transformación digital, obligándonos a adoptar en apenas unos meses cambios que no se esperaban hasta dentro de varios años.

El imperativo hoy en día es mucho más fuerte para que las compañías inicien o consoliden el camino de transformación y se conviertan en biónicas. ¿Está tu organización dispuesta a ello?.

El diccionario Merrian-Webster, referencia de la lengua inglesa, define biónico como “el potenciamiento de las capacidades o rendimiento biológicos a través de dispositivos electrónicos o electromecánicos”.

De esta manera, definimos a la compañía biónica como aquélla que logra combinar las capacidades humanas con las tecnológicas para mejorar su desempeño de cara a sus clientes, colaboradores, comunidades y accionistas.

¿Por dónde empezar este proceso de transformación? Lo primero que las organizaciones deben tener claro es cuál es su propósito y estrategia. Tener las prioridades estratégicas claras es un requisito para identificar cómo aprovechar de mejor forma el potencial de las capacidades biónicas: podría ser por ejemplo a través del despliegue de experiencias y soluciones más innovadoras y personalizadas para sus clientes; o a través de la implantación de operaciones más automatizadas e inteligentes. Por otra parte, un propósito claro e inspirador es clave para atraer, motivar, alinear y retener al mejor talento. Por más que la tecnología cambie la forma de trabajar, las personas seguirán siendo la esencia de las empresas.

Además, hay que tener en cuenta cuatro habilitadores que permiten a las empresas operar como organizaciones biónicas: dos tienen que ver con la tecnología y los datos, mientras que los otros dos abordan el talento y la organización.

Inteligencia artificial

La implantación de inteligencia artificial y el manejo de datos, así como una tecnología modular, son los dos habilitadores necesarios para modernizar la arquitectura tecnológica de las organizaciones y adaptarlas a los requerimientos biónicos.

Pero, más importante que éstos, son los desafíos relacionados con las personas. En esta transformación, el talento es crucial: se necesitan empleados que sean flexibles, adaptables y capaces de aprender. En particular, habrá una fuerte demanda por perfiles que sepan diseñar, auditar e innovar procesos, en lugar de operarlos como hasta ahora. Asimismo, las organizaciones deberán evolucionar sus estructuras organizacionales, adoptar nuevas formas de trabajo más ágiles y renovar el rol de sus líderes. Todo esto implica un fuerte cambio cultural; el desafío es tremendo.

Por eso, nuestra recomendación es empezar con algunos proyectos “faro”, cuyo rol es iluminar a las compañías respecto de esta nueva forma de trabajar. De su éxito dependerá que estos pilotos vayan escalando. Así las empresas podrán ir viendo cómo es una organización biónica y cuáles son sus beneficios reales.

La crisis de coronavirus nos ha mostrado que estamos ante una urgencia inmediata. ¿En qué fase de transformación se encuentra tu compañía? ¿Está preparada para evolucionar hacia la organización biónica?

(*) Managing director & partner de Boston Consulting Group

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