Mar del Plata - Arturo Acevedo, presidente y CEO de Acíndar, al igual que los empresarios asistentes al Coloquio de IDEA, estima que el mundo enfrentará una recesión que afectará a la Argentina. Sostuvo que es necesario que el país tenga política preactivas y, en este sentido, reclamó medidas claras para alejar la incertidumbre. Se manifestó contrario a la estatización de las AfJP y lamentó que la Argentina haya vuelto a perder otra oportunidad. Espera un crecimiento del orden de 2% para 2009 pero con una inflación de 15%. Y estimó que un dólar a 3,40 pesos es «razonablemente competitivo».
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A continuación, los párrafos más destacados de la entrevista mantenida con este diario.
Periodista: ¿Cómo golpea la crisis internacional a la Argentina y al sector siderúrgico en particular?
Arturo Acevedo: Indudablemente la crisis internacional está afectando a la Argentina. En el caso del sector siderúrgico, como es un negocio cíclico, afortunadamente reacciona un poco más tarde, recién ahora nosotros estamos empezando a percibir que para mediados o fines de noviembre vamos a tener un poco de menor actividad.
P.: ¿Afectará el nivel de empleo?
A.A.: Las personas son un factor clave para cualquier industriay por supuesto tambiénpara la nuestra. Hemos destinado mucho dinero para capacitar al personal, por esta razón es que siempre evitamos los despidos masivos. Ante la menor actividad prevemos adecuar la producción al mercado y probablemente lo que hagamos sea adelantar vacaciones del personal; además, este año pararemos la producción cuando el personal permanente se tome vacaciones y no será reemplazado por temporarios, como hacíamos antes.
P.: ¿Disminuyeron los pedidos del exterior?
A.A.: La demanda interna para la construcción creció mucho este año así que, por suerte, ya habíamos reducido fuertemente las exportaciones y vendimos al exterior 10% de lo producido. Hoy en día estamos viendo que en ese porcentaje hay una pequeña merma, pero no es significativa, aunque indudablemente el negocio siderúrgico está sufriendo a nivel mundial.
Pesimismo
P.: ¿Cuáles son las perspectivas para las ventas locales?
A.A.: Estimamos una caída de la venta en el orden de 15%.
P.: ¿Cómo cayó en el mundo empresario el proyecto oficial de la estatización de las AFJP?
A.A.: Me parece muy poco oportuno. Lo que ha generado, no sólo en el mundo empresario sino en la comunidad en general, es una preocupación y un sentido de no cumplimiento de las normas o los acuerdos tácitos. Yo personalmente opino que el sistema de las AfJP es bueno y que se debe preservar. También hay que decir que las AfJP necesitan ciertos ajustes, porque han sido mal controladas.
P.: ¿El gobierno tendría que preparar un plan para enfrentar las consecuencias que provocará la crisis internacional?
A.A.: Obviamente con una crisis como la que tiene el mundo -que nos va a afectarhay que ser preactivos, no podemos ser reactivos. Pero esa proactividad tiene que ser dentro de un panorama de claridad porque lo peor que podemos hacer es tomar medidas que confundan aún más la situación, ese es mi temor.
P.: ¿Es decir que el proyecto de AfJP trajo más incertidumbre?
A.A.: Totalmente, hoy la incertidumbre es mayor que la que tendríamos por el solo efecto de la crisis internacional.
P.: Se observa una mayor compra de dólares. ¿Es un problema de confianza, cree que puede haber una corrida?
A.A.: Sí, efectivamente hay un problema de confianza y espero que no se transforme en una corrida.
P.: Pero el gobierno pareció tomar recientemente medidas encaminadas a recuperar la confianza como el anuncio del pago al Club de París y a los holdouts.
A.A.: Creo que se trata de medidas positivas, si se cumplen. Si uno anuncia que va a saldar deudas, es una buena señal, pero el peor de los mundos es anunciar una medida y después no cumplirla.
P.: ¿Qué opina sobre los trascendidos en cuanto a que el gobierno aceptaría el pedido de la CGT de otorgar una compensación salarial a fin de año?
A.A.: No estoy de acuerdo, el gobierno no debe intervenir en la economía de una empresa, dar un bono por decreto independientemente de los resultados de una compañía, está totalmente fuera de la realidad, confunde y nos aleja de la claridad que debe dar el gobierno para dar certeza. Una imposición gubernamental empujada por la CGT no me parece apropiada.
P.: ¿Cómo evalúa el diálogo del sector empresario con el gobierno?
A.A.: Es escaso. No veo diálogo del Poder Ejecutivo con los empresarios.
P.: ¿No cree que frente a la crisis internacional el gobierno debería unir fuerzas para enfrentar los tiempos que se vienen?
A.A.: Sí, es como cuando uno maneja una compañía, necesita buena información, buena colaboración, escucha un poco las necesidades de todo el mundo y después toma las medidas más acertadas. La falta de comunicación lo único que puede hacer es perjudicarnos.
P.: ¿Cuáles son las proyecciones del crecimiento para 2009?
A.A.: Es muy difícil el cálculo, porque el contexto cambia rápidamente. Al principio estimábamos un crecimiento de 4%, hoy ya lo estamos reestimando en 2%, pero es una estimación.
P.: ¿Cómo ve la inflación?
A.A.: Creo que la inflación se va a reducir y la estimamos en el orden de 15% para 2009. Este año cerraría cerca de 20%.
P.: ¿Cómo hay que hacer para que aumente el crédito para las actividades productivas?
A.A.: La única forma lógica y perdurable para que el crédito fluya no es por normas o regulaciones, sino por tranquilidad y crecimiento.
Lo que tiene que hacer el gobierno, dentro de lo posible, es llevar tranquilidad a la sociedad y al sistema.
P.: ¿Qué va a pasar con nuestras exportaciones?
A.A.: Es difícil saberlo. Va a depender de la relación cambiaria entre distintos países y además creo que el mundo está entrando en un período de recesión que va a durar varios meses, entonces ya no es sólo un problema cambiario sino también la dificultad para colocar nuestros productos en países que estarán reaccionando proactivamente para defenderse y privilegiar sus industrias locales. El intercambio mundial va a sufrir fuertemente. Cuando la economía se achica, no hay amigos.
P.: ¿Está retrasado el dólar?
A.A.: Con el dólar a 3,38/ 3,40 creo que es un nivel razonablemente competitivo y que se podría mantener a lo largo del año que viene. Pero el problema no es solamente el dólar, hay muchos otros factores como el panorama externo, la sobrecapacidad instalada de los distintos países, esto va a afectar mucho más la competitividad que el tipo de cambio.
P.: Hasta hace poco los precios de los commodities eran muy altos y hay quienes dicen que la Argentina perdió otra oportunidad. ¿Está de acuerdo?
A.A.: Sí, totalmente de acuerdo. Perdimos otra oportunidad.
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