ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

5 de enero 2026 - 00:00

Aprovechemos enero para discutir lo que le falta a la modernización laboral

Más allá del contexto macroeconómico, la discusión sobre reformas en el mundo del empleo aparece como una apuesta al crecimiento de largo plazo.

ver más

*Por Gustavo Lacha Lazzari

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Ya está en el Congreso el proyecto de Modernización Laboral. En perspectiva es una gran noticia. Podríamos estar discutiendo nada, podríamos estar haciendo la plancha sobre un dólar estabilizado o una inflación en baja. El sólo hecho que estemos hablando y discutiendo reformas es un signo de madurez y gran perspectiva para el largo plazo.

Hay empresas y analistas para los cuales el sólo título alcanza para generar expectativas positivas. Para otras, en cambio, quizás no alcance incluso un buen texto. Veamos, la cuestión laboral tiene tres aristas:

El proyecto de modernización toca todas estas aristas pero hace foco en la más importante que es la llamada “industria del juicio”.

La cuestión de las cargas sobre el trabajo dependerá de una futura y eventual reforma previsional. Es comprensible que no sea el tema principal hoy. No por ello deja de ser importante y trascendente toda vez que por cada millón de pesos que un trabajador recibe en mano entre impuestos, cargas y supuestos salarios diferidos la empresa debe pagar un millón doscientos mil adicionales. Esa carga extra genera un alto costo de la formalidad lo cual a su turno explica en buena medida la elevada informalidad de la Argentina. Altos costos, baja utilidad el resultado es inexorable. Paréntesis, es un error de concepto analizar la informalidad desde el incumplimiento formal y no desde las causas profundas. Vale para todo.

empleo industria reforma laboral trabajo actividad

Avanza la discusión por la reforma laboral.

La cuestión sindical tampoco es el foco principal si bien hay normas en el proyecto que hacen a un mejor funcionamiento para todas las partes, en especial lo referido a bloqueos y regulación de asambleas. Lo principal del proyecto (a mi criterio) es que aclara zonas grises generadoras de juicio. Antes de puntear los temas recordemos. La “industria del juicio” es un problema porque:

Lo positivo de la reforma laboral

Apunta a las zonas grises generadoras de juicios laborales:

¿Qué le falta a la reforma laboral para eliminar definitivamente la industria del juicio?

Un tope indeminizatorio concreto para todo reclamo establecido en diez o doce sueldos. Con ello queda perfectamente cumplido el precepto constitucional de “protección al trabajador en caso del despido arbitrario” y a la vez da una certeza a las empresas de la “peor posición” a la hora de un conflicto. En el actual texto, los techos siguen siendo indeterminados. Eso daña la capacidad crediticia y el ánimo inversor.

Falta también una aclaración contundente prohibiendo y estableciendo la ilegalidad de la práctica casi extorsiva llamada “ley Moyano” por la cual en el caso de fusiones y adquisiciones la empresa vendedora de su paquete accionario debe indemnizar a todo su personal y la compradora debe contratarlo respetando antigüedad. En el caso de fusiones de empresas grandes, a expensas de presiones, se logran tales acuerdos. En caso de empresas pymes tal “acuerdo” o “resultado de presión” inviabiliza la fusión pues reduce o puede reducir a cero el valor de la empresa en venta. Es imperiosa una aclaración toda vez que en un contexto de apertura, estabilidad y cambio de régimen económico las fusiones y adquisiciones de empresas serán numerosas y habituales.

Estos y posiblemente otros temas deberíamos discutir en enero para perfeccionar un proyecto que tiene la posibilidad de ser histórico.

*El autor es economista y empresario pyme.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias