(Es incierto si el ex senador y director en problemas del Banco Central, Ricardo Branda, deja algún aporte a las finanzas. Pero seguro que ya ha hecho un invalorable aporte idiomático al reflotar ayer el viejo mote de «zurupeto» para señalar a un adversario. «Zurupeto» era en la Francia de la Revolución el vecino alfabetizado que, aun sin titulación de abogado -privilegio de los nobles- era designado para actuar en un juicio como si fuera abogado. Esa palabra la reflotó el léxico de la Bolsa en España y en México para designar al corredor libre de Bolsa o intermediario bursátil no registrado. En esos países también se designa en provincias como «zurupeto» al intruso en la profesión de escribano. Para Branda, según el diálogo de ayer por radio «América», el juez Daniel Rafecas, que lo procesó por el caso de los sobornos en el Senado, es también un «zurupeto».)
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