El publicista del gobierno, que es como se lo conoce, habló ayer por radio «El Mundo» sobre Cristina Fernández, Carrió, Lavagna y López Murphy. Como siempre, Fernando Braga Menéndez suele tener opiniones polémicas. Pero fue interesante el reconocimiento a la poca claridad de los fondos de las campañas. Veamos.
P.: Acerca de esa actitud de no hablar con la prensa, ¿cómo se soluciona el problema? Porque no atendiendo a la prensa no se soluciona.
F.B.M.: Me parece que es casi imposible. El periodismo a coro dando cátedra al Presidente de cómo tienen que hacerse las cosas. Por ejemplo, el tema de la valija con 800.000 dólares, no me cabe duda de que hay que hacer un sumario, una investigación, todo lo que haga falta, pero que sigan hasta los candidatos a presidente hablando de eso, cuando en el mundo todos los días miles de millones de dólares entran y salen de los países de manera clandestina.
P.: ¿Y la bolsa de Miceli?
F.B.M.: Es terrible. Había 200.000 pesos en una bolsa, si yo hubiera sido Miceli digo que es mía y que saquen las conclusiones que quieran.
P.: ¡Pero no puede, es un funcionario público!
F.B.M.: Pero es un ser humano. ¿Usted no tiene 200.000 pesos?
P.: Pero no soy funcionaria pública, no cobro sueldo del Estado.
F.B.M.: ¿Y qué tiene que ver?
P.: ¿Cómo? ¿Le parece bien que un funcionario público robe?
F.B.M.: Yo no dije robar.
P.: El problema es que ella no pudo demostrar que ese dinero era suyo.
F.B.M.: No conozco a Miceli, nunca la vi. Mi agencia hizo un análisis. Sacó mucha más tapa el caso Skanska -fueron 6 millones de dólares (la supuesta coima)- que el canje de deuda, que fueron 67.000 millones. Estos 70.000 dólares de Miceli, los 800.000 dólares de la valija del venezolano, hay que darles a las cosas la dimensión que tienen. Corrupción hay acá y en todas partes, me parece que toda la humanidad tiene que luchar en contra de eso. En Finlandia, que es el país más transparente, hay corrupción también. El pueblo finlandés paga el equivalente a 400 millones de pesos argentinos para que los partidos políticos puedan comunicar sus plataformas y acá nadie está dispuesto a eso. Yo lo digo porque sé, yo hago campañas electorales, se hacen con plata que no sé de dónde aparece. Obviamente no es una cosa clara porque el pueblo tendría que aceptarlo que se les pague a los partidos políticos que en definitiva son las entidades intermedias que administran el bien común para saber qué piensan (y cuáles son sus ideas).
P.: ¿Cómo ve a Lavagna?
F.B.M.: Bien, pero no tiene sangre ese hombre.
P.: ¿Qué opina de Elisa Carrió?
F.B.M.: En los focus group sale mucho: «yo creí mucho en esa mujer». Pero la denuncia por la denuncia permanente y creer que la diferencia entre meter la mano en el barro y construir la realidad, va a estar siempre desde la hamaca paraguaya.
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